Valle de Muñecas: los alquimistas de la nostalgia

La banda liderada por Manza presenta su nuevo disco y habla con ArteZeta sobre la fórmula para la canción perfecta de desamor.

Por Ayelén Cisneros
Fotos de Victoria Schwindt

Valle de Muñecas editó promediando el año pasado El final de las primaveras, el cuarto álbum del grupo. Este fue un desafío compositivo luego de uno de los mejores discos independientes del lustro, La autopista corre desde el océano hasta el amanecer. El universo de la banda incluye canciones de amor y desamor, formas de cantarle a la ausencia y a la nostalgia, melodías pegadizas y una atmósfera de tristeza. Su nuevo trabajo salió segundo en nuestra selección de los discos nacionales del año pasado y lo presentan hoy en La Trastienda. Mariano Manza Esaín, cantante, guitarrista y compositor, explica la difícil tarea de crear música y cuenta sus influencias.

AZ: Luego de La autopista…, que fue clave para la banda, había que hacer un disco a la altura de las circunstancias, ¿cómo se vive eso a la hora de componer?

ME: Hacer un disco tiene varias etapas. La composición, los arreglos de la banda, la manera en que se graba y mezcla el disco (que es la producción). Nuestra búsqueda es siempre igualar o superar lo hecho anteriormente, el tiempo después da la perspectiva para poder juzgar si lo conseguimos o no. Así que teníamos la vara bastante alta en este. Cuando arrancamos, como siempre, queríamos que tuviera cosas que no habíamos hecho antes, no nos gusta repetir lo que ya hicimos. La renovación puede venir por cualquiera de las tres cosas que mencioné al principio. Yo soy consciente de que mi manera de componer tiene una línea bastante definida y lo que más cambia es la forma de “vestir” las canciones, los arreglos, el trabajo de guitarras. Las letras también son otro desafío. Mis letras hablan de tres o cuatro temáticas, no mucho más, entonces el desafío es hablar de eso de manera distinta a canciones anteriores. Trato de vedar algunas palabras -a veces con éxito y otras no- pero en un punto lo que manda es la melodía y la musicalidad de las palabras. La letra es parte de la canción, no poesía para ser leída, así que soy bastante obsesivo con las letras (y con lo demás también) pero sabiendo que es una parte, ni mas ni menos importante que la música y la producción.

AZ: ¿Qué hay de cierto en la idea de que hay que tener el corazón roto para escribir canciones de amor?

ME: No diría que hay que tenerlo roto para escribirlas, pero sí que hay que haberlo tenido roto alguna vez. La escritura funciona muchas veces como catarsis, y los momentos límites generan necesidad de sacar afuera algo que te ahoga de alguna forma. En esos momentos muchas veces se escribe algo que va a ser trabajado o completado en otros momentos, que bien podrían ser diferentes. A veces también se escribe con el recuerdo de esas situaciones. Si uno estuviese las 24 horas del día, todos los días del año en ese tipo de circunstancias, la vida sería una tortura. ¡En los momentos de felicidad es muy difícil escribir, uno está muy ocupado divirtiéndose!

VDM_Trastienda (Victoria Schwindt)

AZ: ¿Cuáles son las influencias musicales de El final de las primaveras?

ME: A esta altura tenemos tanta música escuchada que todo se mezcla de una forma que suena a Valle de Muñecas. Los cuatro venimos del punk rock de alguna manera, nos gusta el pop y el r’n’b inglés de los ’60, Phil Spector y los grupos de chicas de esa era, Velvet, Stooges, toda la historia del indie rock, shoegaze, low-fi. Y las bandas que vemos acá cada fin de semana. Imposible nombrar todo.

AZ: ¿Hay influencias literarias a la hora de componer? ¿Cuáles?

ME: Me gustan letristas de rock. Morrissey, Dylan, Nick Drake, Michael Stipe. De acá las letras del primer disco de Manal son fantásticas. Bochatón, Chivas (Norma) y Flopa entre mis contemporáneos. Girondo, Paul Eluard, Aldo Pellegrini, Pizarnik en la poesía. Nick Hornby en la prosa.

AZ: ¿Cómo se preparan para la presentación del disco en La Trastienda?

ME: Ensayando a full, preparando mil cosas, dando mil notas. Haciendo todo lo que está a nuestro alcance para que sea el mejor show que podemos dar.

AZ: ¿Cuál es el siguiente paso de Valle de Muñecas?
ME: Tocar en todo el país, seguir girando. Grabar cosas nuevas. Hay una idea de un EP de versiones dando vueltas también. Después de La Trastienda y Rosario pensaremos con la cabeza un poco más fría.//∆z

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