Parte de mi historia

En su nuevo lanzamiento Banda de la Muerte nos invita a reconstruir la génesis de eso que llamamos rock pesado en nuestro país a través de seis canciones que escapan a los lugares comunes. Algo más que un disco homenaje.

Por Gabriel Feldman

El título explica gran parte de lo que nos vamos a encontrar: Seis Canciones. La simpleza allí puesta, sumado a la solemnidad del arte de tapa, con la nueva tipografía como si fuera una hebilla metálica sobre el cuero, ya nos habla de lo que Banda de la Muerte quiere expresar.

Engalanados de negro cuero en otra lucha por el metal, Banda de la Muerte revisita los salones del primer lustro de los ’70,  ahí donde se empezó a gestar aquello que llamamos rock pesado. Sería injusto catalogarlo como un disco tributo u homenaje al rock argentino. Más que (o además de) un tributo a algunas de sus influencias, este lanzamiento – que en junio será editado en vinilo por la labor conjunta de Noiseground y Venado Records – es un ejercicio para medirse, una búsqueda introspectiva revisitando las viejas-nuevas dimensiones.

La banda está en plena evolución. Buenas respuestas cosechadas con su segundo disco, Pulso de una mente maldita (2012), se viene una nueva gira por Europa y, además, cuentan con un nuevo guitarrista. Leonardo Bianco, más conocido por ser el bajista de la banda uruguaya Motosierra se sumó  para ocupar el lugar de Seba Barrionuevo, después de que volvieran de su primera gira por el viejo continente a mediados del año pasado.  Leo tiene la particularidad de ser DJ, sinónimo de ‘melómano empedernido’. Así, mientras la banda  volvía al ruedo  después del  viaje,  las charlas en la sala viraban alrededor de música y más música. Bandas, artistas y discos que hoy resultan elementales para entender el rock pesado, pero que en su momento no se les dio tanta trascendencia.  Sin darse cuenta empezaron a delinear lo que sería este nuevo trabajo.

No es un grandes éxitos, ni mucho menos. Huele más bien a reivindicación. Hay héroes consagrados, pero también otros tantos olvidados. Basta ver la selección de los temas elegidos: “Abelardo el pollo” (Pappo’s Blues),  “Era de Tontos” (Luis Alberto Spinetta), “Las imágenes que ves entre las nubes” (Miguel Cantilo & Grupo Sur), “Niño del tercer milenio canción” (Orion’s Beethoven), “La sarna del viento” (Contraluz) y “Reunidos en el cuarto” (Sacramento).

Ahí se para este cuarteto, mirando atrás para pisar más fuerte, convirtiendo joyas del rock, el blues y la psicodelia, en martillazos violentos como nos tienen acostumbrados. ¿Se puede ser más pesado que Orion’s Bethoveen o Contraluz? Banda de la Muerte nos da un poco de su medicina. Y El guiño al querido Pappo en “Abelardo…” (“no sufras más Norberto, para todos es igual. Solamente que a las cosas hay que saberlas tomar”) y la polvareda desértica que armaron en Spinettalandia, “Reunidos en el cuarto”, con la participación estelar de Ciro Fogliatta en teclados, son el broche de oro a este nuevo viaje que emprendió La Muerte.//z

 

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