Los dinosaurios pisan fuerte

Dinosaur Jr. demuestra con I bet on Sky que sigue vigente en la escena del rock alternativo.

Por Damián Jarpa

Vuelven las leyendas del rock alternativo, más maduros y olvidando por completo los conflictos internos que en la década de los 90’s impidieron que la banda cuente con el apoyo generalizado del público. Por ese entonces, la banda se transformó en una dictadura liderada por Mascis. Pero por suerte en el presente, retornan con un nuevo álbum, el tercero desde la reunión en 2005, con la formación original (Lou Barlow, J Mascis y Emmet Patrick “Murph” Murphy III) y el décimo de su carrera.

A diferencia del último álbum (Farm, 2009) que hasta por momentos rozaba la saturación. Esta propuesta en es un poco diferente, cuenta con una sutil reducción de decibeles, esto no significa que la banda ya no sea una montaña de sonido,  todo lo contrario, se percibe una mayor presencia de John Agnello (productor, quien ha trabajado desde los tozudos grungers, Screaming Trees, hasta llegar a los ácidos stoner rockeros, Nebula). Para empezar, en el disco conviven  canciones como “What was that”, que evoca el trabajo solista de Mascis realizado con su banda, The Fog, a principios de la década pasada, un trabajo más ortodoxo que cuenta con unos toques del rock clásico americano.

“Pierce the Morning Rain”, es una feroz y brutal demonstración de cómo la banda no ha perdido su vehemencia y, en cierta manera, recuerda al viejo Dinosaur Jr. de fines de los 80’s. Aquella  mezcla inocente y forajida de hardcore-punk combinado con un poco del sonido  de Neil Young and the Crazy Horse y Duane Allman.  Y en cierta medida intentan emular el  sonido de “You are living all over me”, un clásico inoxidable e infaltable en todo aquel que se digne y considere amante del subgénero del rock alternativo.

“Almost Fare” suena exactamente a su más obvia influencia, el viejo Neil, a excepción de que no lo es tanto. Y muestra a un Mascis mucho más abierto a hablar de temas personales desde una perspectiva madura. Se nota que la reciente paternidad produjo un cambio en él.  “Watch the corners”, primer single adelanto del disco, es 100% marca registrada de Jay, con su falsete y una tormenta de  riffs entrecortados machacantes, en esta canción el mismo Mascis clama por misericordia y escupe sus miserias.

Por otra parte, Lou Barlow, el integrante más sensible y vulnerable de la banda, se despacha con dos canciones (“Rude” y”Recognition”) que tranquilamente pueden ubicarse entre lo más melodioso de todo su repertorio. Y le dan una bocanada de aire fresco al disco entre tanto, fuzz, sobrecargados wah-wah e interminables solos de guitarra, cortesía de Jay.

Esas canciones tampoco desencajarían en un futuro disco de los precursores del sonido lo-fi, Sebadoh, banda liderada por el mismo Barlow desde 1986, y que en estos momentos se encuentran pre-produciendo material nuevo, el primero desde 1999.

Lo más importante es destacar que este disco los muestra unidos,  gozando de buena salud, en paz y lejos de mostrar signos de agotamiento o de dormirse en sus laureles. Esto tal vez tenga que ver con la vigorosa y plena vida que llevan los músicos por fuera de la banda, Lou Barlow, con sus discos solistas a cuestas y ahora preparando uno con Sebadoh. J Mascis, que tiene dos bandas en plan metalero, Witch, en ella toca la batería y Sweet Apple, en donde se encarga de las baterías, guitarras e incluso canta. Y por último, pero no por eso menos importante, Murph,  quien varias veces se ha encargado de tocar la batería con The Lemonheads, la banda del perpetuo adolescente, Evan Dando.

Pero por sobre todas las cosas, es menester remarcar que de todas las reuniones de bandas de la ya icónica, década de los 90’s, la de Dinosaur Jr. se conforma como la más honesta y arriesgada. A gran diferencia de otras bandas (Pavement, Pixies) que quedan reducidas a  convertirse en un mero acto nostálgico, y hasta yo me animaría, en un sucio lucro. Ellos, sin embargo, están de nuevo en la rutina y su eventual ciclo productivo, escribir, grabar y  salir de gira.  No es un disco con el cual la banda vaya a ganar (muchos) nuevos adeptos pero sirve para demostrar que el conjunto todavía tiene nafta para seguir en la escena por unos 10 años más. Y que son el obligado punto de referencia de la nueva camada de bandas provenientes de la escena  independiente.//z

Arecia_Octubre

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