Cintas anárquicas y el arrullo del afectuoso error

Por Juan Rux

Mi camino siempre fue el del error. Aún hoy el error lidera mi formación; llego a muchas cosas buenas gracias a él. Me suele ocurrir esperar algo en el lugar equivocado y que el error me sorprenda ofreciéndome otra cosa más interesante; mejores resultados. Sucedió lo mismo con mi primera prenda de rock. No fue una remera sino un cinturón. Corría el año 92, tenía doce años de edad y la sexualidad afloraba, todo pasaba por nuestro amigo pitulín, así que cuando vi que vendían cinturones en la puerta de la escuela primaria no dudé en comprarme uno con inscripciones de Sex Pistols en todo su largo. No sabía que se trataba de una banda. Era negro, del mismo material que las cintas que levantan las persianas. Letras negras también sobre rectángulos blancos simulando una tipografía recortada: arriba Sex debajo Pistols. Sin hebilla, con dos especies de arandelas cuadradas por las que quedaba enganchado. Era simple y hermoso.

En una de esas tantas noches en las que me quedaba en la casa de uno de mis amigos de toda la vida, veo que él se pone para dormir una remera de su hermana; una chica que por cierto volvía loco a más de uno y era más grande que nosotros. A veces nos lookeaba y yo me dejaba. También nos pasaba cassettes con  mezclas gigantes y eclécticas: Technotronic y Nirvana, Roxette y Ramones, Sui Generis y Ataque 77, el primer disco de Babasónicos y Eddie Sierra!…ahora su remera también decía Sex Pistols! Blanca, letras rojas, foto de Sid y Johnny en tonos grises. Esa remera la rompía! En la imagen: un tipo electrizado violentando un micrófono, atrás otro sosteniendo un bajo, desencajado! …entonces mostré con sorpresa el cinturón que llevaba; mi amigo tampoco sabía nada de los precursores del punk rock.//z

Lo averiguamos enseguida. Quedamos atónitos conGod Save the Queen”, “Pretty Vacant” y “Anarchy in The UK”. Un TDK grabado no tenía más que los clásicos, después ni me acuerdo con que seguía…tal vez Bravo o Jaf, mejor ni recordar. Pero esos tres temas se nos hicieron canciones muy buenas y pegadizas; esa voz de gritos desgarrados nos seducía y causaba gracia. No entendíamos las letras, sólo el no future: suficiente cuando no querés que el secundario te separe de tus amigos de primaria. Pasamos los temas una y otra vez hasta que se hizo de día. Al tiempo escuchamos “Submission” y entendimos todo un poco más. Empecé a usar el cinturón con un sentido más noble, bajo el amparo prepotente e impune de lo admirable. Mi amigo llevaba la remera a la escuela, a los cumpleaños, a todos lados. Algo comenzó aquella noche.

Juan Rux (La Plata, 1980) Amante de los experimentos fallidos. Admirador del silencio y de la verborragia. Aprendiz y errante de todas las cosas. A veces fatalista, a veces esperanzador. Desde el 2010 organiza Festín Mutante, ciclo mensual de poesía y narrativa contemporánea que promueve y difunde a escritores jóvenes emergentes mediante un formato de ronda abierta de lecturas; y por el que además pasaron diversas personalidades de la poesía actual de nuestro país y de Latinoamérica; escribe e ilustra sus propios flyers. Estudió plástica, letras y composición de música para cine y multimedia, ha participado en exposiciones colectivas de pintura e ilustración, ha integrado algunas bandas como músico invitado, algunos de sus textos fueron editados en distintas antologías de poesía. Da clases de Lengua y Literatura en bachilleratos para adultos, coordina Talleres Integrados de Arte en colegios secundarios. Le apasionan los misterios.

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