¿Y entonces de qué vamos a hablar?

Aquí una muy posible reproducción del diálogo que se dio en la crew de Artezeta –más algunos infiltrados-, in situ durante y después de la presentación en vivo de Nueva Era, Viejas Mañas, decimotercer (¡!) disco de Pez. ¿De qué vamos a hablar? De todo esto.

Por Gabriel Feldman y Seba Rodríguez Mora

Fotos de Florencia Videgain

 

Uno – El Perrodiablo, en vivo, en medio del Campo.

-Pasó una semana desde la última vez con el Perrodiablo y ya los extrañaba.
-Es que se hacen querer, los hijos de puta.

-Los Rusos Hijos de Puta, la banda que encontró Claudio. Es un Maddoni del under, anda cazando talentos.
-Creo que lo que me gusta de ellos –de El Perro, de los Rusos sólo disfruté un video con la cantante medio en bolas- es que tienen la capacidad de convertir el escenario más grande en una caja de zapatos…

-Mirá, es una guerra psicológica esto. Están todos intimidados, se ve que nunca los vieron en vivo.
-Y, sí. Si te incomodó que el Doma te tome de punto y te cante en la cara pero igual te quedaste, ya está. Te ganaron ellos.

-Tres a cero y con baile te ganaron. ¡Fijate cómo salen corriendo las chicas bien! Le tienen miedito, pobres.

-Ojo, que si te fuiste a comprar una birra porque verlo al Doma medio en culo ya no te excitaba, está bien igual. Es parte del juego de ser la banda que toque antes: esto es lo que somos, bancatelá.

-¡”Hago esto porque esto soy y no tengo otra opción”!
-Ya empezamos con las citas textuales, je. ¡Cómo van a sonar estos gordos de la CGPez!

-Hablando de sonar, El Perro está mucho más ajustado, y eso que es grande Flores.
-Y, no es lo mismo que en Zaguán y sus antros preferidos. También tendrá que ver con que José iba con su bata, que es un tanque de guerra.

-Se llenó bastante ya. Vamos a buscar una birra ahora que después es un quilombo.
– Y aprovecho para pasar por el kiosquito y guardo todo en la mochila,  mucha paja dejarlo para el post-show.

(Ahora el registro cambia y el show pasó, migramos del present continuous a la evocación de sobremesa. Se hizo irreproducible el diálogo –si es que lo hubo- bajo la tormenta de distorsión de Nueva Era, Viejas Mañas).


Dos – Pez. Living de un minúsculo departamento de Flores, algunas horas después.

-Ariel con el gorrito y la chomba era todo un rude-boy. Cuando le pega la violencia deja de ser Bakunin electrificado, se rapó y parece salido del cast de “This is England”.
-Y si vamos por ahí, Franco dejó su look jerrygarcianesco. Se detecta un incipiente jopo creciendo.
-Yo pensaba que tal vez iban a hacer el disco nuevo en dos bloques. Y para el final quedaba “Los nuevos sonidos de la libertad”, nueva invocación a Neil Young,  como para mantener la épica de esos cierres con “Caballo Loco”.
-Estuvo bueno hacer el disco entero de un palazo y después ver qué pasa. Además ya habían fogoneado Nueva Era Viejas Mañas subiéndolo a internet, los temas ya eran nuevos clásicos.
-Viste, no tiene un hit definido, pero son todos clásicos. Debe estar bueno no tener que tocar ninguna canción obligada. Al lado mío tenía al coro (Dead) Kennedy que me cantaba todas las letras.
-Yo la flashié entre “La casa del horror” y “Bandera Negra”, de alguna forma fue el tándem Bad Brains-Black Flag. Sigo colgado de la nube después de haber escuchado a Dr. Know en vivo, ¡un martes!
-Y después te la ceban más con “Hombre-Máquina” y “Aquello que late y espera”.
Automatización, automatización… Son versiones entre minimales y salvadoras, viste.
-“¡Subí el bajo, Fósforo!”, gritaba uno re sacado, después le cayó de lleno “El Temible Hongo Fusarium” y a la mierda todo.

-Esa la compuso él… ¿Querías bajo? Ahí tenés.
-¡Metal! ¡LA CONCHA DE DIOS, SÍ SÍ! Perdón, me secuestró la ricardesca. Pero viste, terminar ahí con “Los verdaderos sonidos de la libertad”, como indicaba el manual, te dejaba como colgado, agarrado del espiral de distorsión y esa lluvia brillosa que arman los platos. Yo no quería bajar más.

-Dejame en esa nube que yo me arreglo.
-Hey, metieron “Cae y nada pasa”, “Aún” y “El Agua es eléctrico”, qué tul, faltaba imponer las palmas flamencas, fue la sorpresa de la noche.
-A full. Chabón, “El motivo”, parece que es un tema recontra viejo, ¡y es del disco anterior! ¿Cómo no la tocan siempre?

-Tendríamos que secuestrar a Galasso y que por lo menos nos arme, no sé si una guitarra, pero aunque sea un modular, una cajonera… Creo que vive por Parque Centenario.

-Mueblería Galasso.
-Dale, averiguá también si tiene hijos y a qué escuela van y seguro vas a poder hacer algo, ¿no? Enfermo.

-Pará, hablando en serio, hay que contactarlo para una entrevista.

-Y a los de Gogogoch. Los pósters que hicieron con la manito de poder de Los Orfebres son sencillamente geniales. Mirá, te lo dan envuelto en celofán y todo. Ahhh, el olor a recién impresos… y con número de serie.

-El otro día vi una minita en Facebook que se lo tatuó.

-Ustedes siempre terminan hablando de minitas. Estoy acá, giles.
-Perdón, querida. Errare pajerus est. Estaba pensando, entre “Edificios” y “Haciendo real el sueño imposible”, se completaba el círculo de volver a las cavernas y buscar otro rumbo. Una especie de precuela de los últimos dos discos.

-Siempre presente la libertad y la magia… alquimia, como prefiere decir Casas.

-Sabés que yo ya me había acostumbrado a que Ariel tire los nombres de las últimas tres antes de tocarlas.
-Bueno, en cuanto a “costumbres”, por suerte hubo menos boludos agitando con lo de gordo puto y esa gilada. Porque encima él se re prende y se cuelga en boludeces en vez de tocar.

-Le contestó a uno algo buenísimo: “Vos vas a reencarnar en vos mismo”, ja.
-Habría que hacer una lista con esas respuestas. Yo me acuerdo que a uno que le insistía mucho con “Cortapescuezo” le terminó contestando: “Yo te tocó lo que quiero, ¿qué tengo, cara de fonola, papá?”

-¿Qué vino, “Rompo tu piel de asno”, “Fuerza”, “Último acto”?
-No, primero “Monstruo”, después “Último acto” y después sí, “Fuerza”.
-Y al final “Introducción Declaración Adivinanza”… “piedras, papeles, tijeras que cortan cartones de color…”
-¡“No tengo nada que ver con tu idea de rock”!

-Nerds.

-A mucha honra.
-Y la nota bizarra fue que nos fueron echando del Teatro con lo más ochentoso y maraca de Dio como música ambiente.

-Y, se cumplieron tres años de su muerte. Entre “Don’t talk to strangers” y “Holy Diver”, yo me quedaba en Flores a bailar. Un minuto de cuernitos en silencio por él.

-Antes de los cuernitos pasame una porción más de muzzarella. Uy, se hizo tardísimo. Me voy a tener que ir en un rato.

-“Algunos van aflojando, ya está empezando a clarear…”

-Neeerds.

Arecia_Octubre

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