Terapia de pareja

Adam Green & Binki Shapiro nos entregan un disco de folk lover, ideal para desangrar en otoño.

Por Javier M. Berro

Como una terapia de pareja, pero con lobos y corderos. El neoyorquino Adam Green y la angelina Binki Shapiro se juntaron, casi sin conocerse, para combatir los fantasmas del desamor. Juntos hacen catarsis luego de sus respectivas rupturas amorosas y despotrican apelando a los lugares comunes de la soledad y el desencuentro, a bordo de una bocanada sixtie que se regocija sobre paisajes atravesadas antes por duetos ya legendarios, como el de Nancy Sinatra y Lee Hazlewood, o por los actuales She & Him, de Zooey Deschanel y M. Ward. Otro caso más de folk hiperbólico para todos y todas, ideal para desangrar en otoño.

Actriz y modelo. Jordana Shapiro -vocalista de Little Joy- podría haber sido una chica Warhol. Una pieza perfectamente diseñada para brillar en aquella factoría que tuvo entre sus filas a musas como Anita Pallenberg, Eddie Sedwick y Nico, a quien el artista multifacético introdujo en Velvet Underground para iluminar la oscuridad vocal de Lou Reed. Con una propuesta similar, Binki acompaña a Adam, este crooner bizarro del anti folk neoyorquino y ex integrante de Moldy Peaches, en su oferta edulcorada. Antes ya había prestado sus dotes a Beck, con quien registró dos odas firmadas décadas atrás por Leonard Cohen.

Es conocida la historia de amor entre el stone Keith Richards y Anita Pallenberg: “Cosas extrañas suceden en el asiento trasero de un auto”, se justificó el guitarrista después del affaire con la mujer de su compañero Brian Jones. ¿Sucederá lo mismo entre micrófonos y consolas? Morbo y mambo para las revistas del corazón, pero lo concreto es que Green convocó a la ex novia de su amigo Fabricio Moreti, baterista de los Strokes, para animarla a firmar un disco lleno de tensión sexual y derrotero amoroso. Shapiro, quien todavía se debe un disco en solitario, es el susurro que nos mantiene prendidos en las diez canciones.

La propuesta folk lover de “Here I Am”, “Casanova”, “Just To Make Me Feel Good”, “If You Want Me” llevan las esquirlas del corazón roto a un lugar agradable, simple y optimista Más cerca de los franceses Serge Gainsbourg y Jane Birkin, que de los americanos Johnny Cash y June Carter, los tortolitos con base en New York se reparten estrofas y matices vocales que sólo se ponen ásperos en la curva final:  con el apocalipsis now de “I Never Found Out” y la lisergia folklórica e hindú de “Whats the Reward” que anteceden al cierre perturbado y oscuro de “Nightimme Stopped Bleeding”, que termina de suturar las heridas.//z

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *