Surrealismo y Pop trascendental

Barco presenta su debut, Antes del desmayo. Un álbum con alma nocturna y una cuidada estética musical que hace vibrar al cuerpo y maravilla al oído. Siete canciones que se convierten en el punto de partida para disfrutar y navegar a través de música y palabras.

Por Nayla Madia

Barco es un conjunto musical oriundo de Florida, provincia de Buenos Aires. En sus canciones, el grupo (conformado por Alejandro Álvarez en voz y guitarra, Diego Luchini en batería, Justo Scipioni en bajo y Ramiro Cremona en sintetizadores) conecta la agilidad del pop con el rock y la electrónica dentro de un mix de estilos e influencias en las que el fervor, las sonoridades modernas, la adrenalina y los juegos poéticos cobran vida propia.

Antes del desmayo es un álbum en el que los sonidos orgánicos conviven con ritmos electrónicos, dando lugar a “sensaciones de baile en un contexto de canciones que oscilan entre la alegría, la melancolía, el amor y el delirio, en un plan sintético y emocionante”, tal como detalla el propio grupo.

La pista de apertura es “Sobre la superficie”, una melodía funk que se instala con fuerza, a través de una batería potente, ritmos bailables, falsetes y coros. Esta canción también cuenta con un excelente video dirigido por Andrés Sucari,  en el que prima la estética vintage.

Otro de los aspectos más destacables de Barco, se relaciona con la  preponderancia de la libre asociación de ideas, lo que permite que cada oyente pueda iniciar su propio recorrido interpretativo. El frenesí de la pista de baile, la calma de la lluvia y la magnitud de una noche de verano quedan condensados como grandes tópicos en canciones como “Creo que no llueve más”, que se destaca por un estribillo expansivo (“caerá el amor, caerá sobre el mar, caerán solo gotas que no puedas olvidar”) y “El no lugar”, un tema que recrea en un espacio imaginario para exaltar una oda al amor con una melodía llena de suavidad y brillo. Desde este momento hasta el final del álbum, las canciones no dejan de sorprender.

A continuación, “Orbita” deslumbra con un segmento instrumental que se prolonga a lo largo de la canción. Le siguen “Antes del desmayo” y “Bronce”, dos canciones que finalizan a puro ritmo y movimiento. La primera, expone soltura y comienza a levitar a través de diversas capas musicales. Mientras que la segunda, brinda una auténtica colisión de guitarras, sintetizadores y una línea de bajo dominante.

Hacia el final, “Rodante Hoy” encandila a partir de una instrumentalidad hipnótica junto a una atmosfera sonora más densa, surrealista y contemplativa. A través de una reflexión (“En el cine del espacio se proyectan estrellas, que es lo que pasa cuando llegas a ellas?”), la banda culmina su aventura con un sonido más crudo y rockero, dando lugar a un cierre brillante y verdaderamente imponente.

Antes del desmayo es un álbum con alma nocturna y una cuidada estética musical. Con este material, Barco se presenta como una banda que continua construyendo paso a paso su propio camino, y que vale la pena seguir de cerca. De principio a fin, cada canción cumple con un objetivo distinto conformando un disco dinámico y rítmico, ofreciendo en cada disfrutar y navegar través de música y palabras.//z

Arecia_Octubre

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