Sonidos opacos en la pista de baile

Con ya tres canciones rotando por los medios, Scissor Sisters sacó a relucir su cuarto disco de estudio, Magic Hour. Los neoyorkinos apostaron fuerte, y acompañados por productores de lujo, intentarán socavar el vacío monetario que Night Work les dejó. Para el cantante Jake Shears es “el mejor álbum de su carrera” ¿Para nosotros?

Por Estefanía Lestanquet

“Creo que todos tenemos algo de lo cual arrepentirnos, y nosotros en cada uno de nuestros discos anteriores encontramos cosas que nos avergüenzan o no nos gustan. Pero Magic Hour es perfecto en todo sentido, es sin duda lo mejor que hayamos hecho y no hay nada que se le pueda criticar”. De esta forma, soberbia y concisa, el excéntrico Jake Shears describe a su último y más preciado trabajo. Es que si nos posamos en la cantidad y calidad de invitados que hubo en el proceso de la placa en cuestión (Azealia Banks, Calvin Harris, Diplo, The Neptunes, Boys Noize, Joan As Policewoman, Stuart Price y Pharrell Williams) creeríamos que no hace falta ni escucharlo para darle el visto bueno. Sin embargo, al darle play a las trece nuevas canciones de los Sisters, la historia no es tan maravillosa.

“Shady Love”, con Krystal Pepsy y Azealia Banks, y  “Only The Horses”, con el sello indiscutido de Calvin Harris, fueron las elegidas para salir a trote. Ambas encajan con las corrientes musicales actuales, mezclando sonidos electrónicos, ritmos ochentosos y sosteniendo ese tinte inglés, a pesar de su procedencia, que tanto nos gusta. Al revés de lo que siempre ocurre, se puede decir que estos dos son los mejores temas del disco y los que arrastran a las mejores épocas de la banda.

La lista sigue de la mano de “Inevitable” -más Bee Gees que Scissor Sisters-, la playera ‘San Luis Obispo’ (que se une al estilo de “Baby Come Home”), o las pegajosas “Keep Your Shoes” y “Let’s Have A Kiki”. Todas canciones bien logradas y prolijas que debido a sus clisés constantes y sonido moderno es imposible que no caigan en la repetición constante. No hay duda que estas melodías pueden meterse en nuestras cabezas y estar allí un buen rato, pero lejos estará de rompernos el cráneo como supieron hacerlo con “I Don’t Feel Like Dancin’” o “Kiss You Off”.

Doce temas oficiales, un interludio (innecesario) y tres bonus track, entre ellos dos remixes obvios y desabridos, completan al tracklist de Magic Hour. En este rejunte musical el objetivo del baile despreocupado se cumple. ¿Acaso no es eso lo que los Scissor Sisters vienen buscando desde hace años? Claro que sí. En esta cuestión, la banda y sus colaboradores quedan por demás aprobados. Pero no es lo mismo que nos saquen a bailar con “Take your Mamma” que con “Baby Come Home”: las energías no son las mismas, la obviedad mata la transgresión. Pero lejos de lapidarlos, pocas bandas pueden seguir innovando a través  de los años, y pocas son las que quedan cuando las luces bajan. A pesar de todo, hay algo en Jake, Babydaddy, Ana Matronic, Del Marquis y Randy Real que siempre nos mantendrá esperanzados.//z

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