Los Productores #29: Hernán Espejo

También conocido como Compañero Asma, recuerda grabaciones de demos de Massacre en los noventas, argumenta a favor del formato CD y de la música independiente en Nacional Rock, además de definir su instinto silvestre de producción.

Por Gabriel Feldman

AZ: ¿Cómo fue tu acercamiento con la música? ¿Que vos toques la guitarra y tu hermano la batería es algo fortuito o ya desde chicos querían tener una banda y se repartieron roles?

H: Yo empecé con un órgano Yamaha familiar a los 8 años. Intentaba tocar canciones de Julio Iglesias y otros éxitos de la época. Enseguida empecé a hacer canciones propias. Pasaron los años y cuando me compraron mi primera Faim mi hermano ya tocaba con palitos chinos sobre una caja chayera y un bombito de juguete. Así empezamos a hacer lo nuestro.

AZ: Desde los comienzos del Compañero Asma hay una búsqueda interesada en las texturas del sonido, una curiosidad por distintos géneros y técnicas de grabación y composición. ¿De dónde pensás que surge esa curiosidad? ¿Te acordás de un disco o canción que te disparó la atención a nivel audio/producción?

H: De muy chico había intentado un sistema de multitrackeo con un grabador a cinta Geloso y otro a cassette. Cuando pegué un grabador de cuatro canales pude por primera vez sobregrabarme mejor. Quizás los Butthole Surfers fueron una primera referencia para los cassettes… la idea de un rock de dormitorio medio libre de estructuras y un poco surreal. Ya con el sobrenombre instaurado la vía estaba libre para el juego porque no solo no había que negociar con otros miembros al no ser una banda, sino que no había que representar ni siquiera fielmente lo que uno está casi obligado a ser si firma con su nombre.

butthole surfers

AZ: ¿Cómo y por qué empezaste con la producción? ¿Tuviste una formación formal en alguna institución o fuiste aprendiendo por tu cuenta?

H: Lo mío es formación cero. Pura curiosidad,  manía, revistas, libros, preguntas, etc. Empecé a producir porque era el único que tenía un grabador de cuatro canales circa 1993/94, entonces iba a grabar demos de mis bandas o de amigos. Vrede, Massacre, Evidencia Jinnah. Después ya con un ADAT me acuerdo de demos de Taura y Raíz. Lo único que aprendí es un poco de guitarra metalera con un profesor y un par de meses con un profe de guitarra más jazzera. Trabajé mucho tiempo también haciendo postproducción de audio para televisión pero siempre de oído.

AZ: ¿Antes de dedicarte la música profesionalmente en sus diferentes roles – compositor, intérprete, productor, musicalizador, etc. -, tenías otros planes en mente? ¿Pensabas estudiar alguna carrera en particular?

H: Estudié abogacía un par de años antes de dedicarme básicamente a ser un buscavidas. Tampoco es que me felicito por esas decisiones pero siempre tuve una visión media naïve del rock; como que tenía que ser todo generado bajo un método personal sin atarse a ningún esquema educativo.

AZ: ¿Por dónde se empieza cuando se quiere encarar una grabación de un disco? Después de tantos años, ¿implementás alguna rutina de trabajo en particular?

H: En mi caso personal trato de generar el repertorio antes. En el caso de las bandas para que las trabajé como Satan Dealers, Mujercitas Terror o Aguas Tónicas, trato de conocer las canciones antes yendo a los ensayos o escuchando demos (en caso de existir). Hacer todo lo posible para que el backline y el estudio sean de calidad y tratar de que la magia suceda en los pocos días de grabación en los que puedo trabajar. Después la mezcla es más otra cuestión porque hay un todo un proceso meramente organizativo para el que hay que tener mucha paciencia (puesta en fase, edición de todos los canales, armado de las líneas de voces, etc.) para recién después llegar a los efectos y algunas magias que hagan que el disco sea entretenido de escuchar .

AZ: ¿Cómo definirías el trabajo que hacés en Nacional Rock? ¿Cuál creés que es la importancia de tu labor? Recuerdo hace algunos años que tenías tu programa en Shhh Radio donde había mucha participación de bandas del interior como para balancear con las bandas porteñas y aledañas.

H: Mirá, es un trabajo que disfruto enormemente y que espero que sea la base de una concepción que dure por un buen tiempo. Ingesto alrededor de 1000 canciones por año y escucho todos los discos que me llegan. Es una labor que nunca va a ser suficiente para ayudar a las bandas porque sigue siendo una frecuencia que tiene que mejorar muchas cosas pero es un comienzo. Intentar sostener la idea de que más allá de los cambios de gobierno en el 93.7 del dial se escuche una visión diferente del rock o de la música argentina en general diferente a las emisoras comerciales. En lo federal sigue habiendo una deuda pero que creo que está sostenida en la idea de que el rock nacional siempre fue más que nada el porteño, el bonaerense, el platense y, estirando mucho la cuerda, el rosarino, emitiendo para todo el país en general desde el bunker de la Capital.
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AZ: Durante la transición y antes de definirse la nueva programación muchas bandas expresaron su cariño a la radio, tanto por el espacio brindado como por la rotación que tenían sus canciones a diferencia de otras emisoras. ¿Cómo tomaste ese apoyo? ¿Se modificó en algo tu tarea con las nuevas autoridades de RTA SE y el nuevo director de la radio, Bobby Flores?

H: Me alegró mucho el apoyo porque es un trabajo que está hecho con método y disciplina, con el rigor que merece una radio así. Es un lujo a nivel edilicio y que tiene todo el potencial para ser importantísima en la escena musical argentina. Podría haber estudios de grabación y filmación, ser un museo, es increíble el lugar. Con respecto a las nuevas autoridades mi labor sigue siendo la misma y sigo mi lucha personal para que se valoren los sonidos actuales.

AZ: Colaboraste con los primeros net labels (Ventolin, Mamushka) y no has tenido inconvenientes en usar las distintas redes sociales para compartir y dejar para la descarga tu música.  ¿Tenés en cuenta a la hora de pensar un álbum tuyo o que vas a producir el hecho de que tal vez el formato en el que más se termine escuchando sea via streaming por alguna plataforma o la propia descarga de los archivos? ¿Afecta al proceso creativo?

H: Compañero empezó regalando cassettes en 1993 así que internet es perfecto para seguir esa idea. Hago de vez en cuando algunos discos virtuales como Afuera pero no abajo (2011) o Brain Bricolage (2014) como para mantener ese espíritu bien puro. Los que fabrico los pongo para libre descarga a los tres o cuatro meses de salidos. Sí, claro que afecta el proceso. Lo que no se va a fabricar tiene un pedestal más bajo para entrar en el repertorio, a veces ejercicios, a veces juegos, a veces experimentos.

AZ: ¿Por qué te parece que el disco, más allá de su fabricación o no, persiste como formato, como unidad de comunicación?

H: Quizás todavía cuesta la idea de que las canciones ya son sólo un archivo de computadora más. Es apasionante la aventura de la música grabada desde sus comienzos al día de hoy. Cada vez más rápida y fútil pero sin embargo sigue siendo la repetición que necesitamos para asentar melodías y ritmos. Nuestra personal colección de ambientes.

AZ: Y como padre, ¿estás pendiente de lo que escuchan tus hijos? ¿Intentás interceder en sus gustos, predicar con alguna banda para que tengan en cuenta?

H: Intento interceder y lo logro a veces, sobretodo en el auto y en viajes largos. Puedo lograr que “This old heart of mine” de los Isley Brothers les parezca la canción del verano y todo. También disfruto mucho de radios adolescentes como Radio One, me gusta mucho escuchar cómo se producen los hits actuales a nivel global, el diseño del audio.

AZ: ¿Un disco o canción que te llena de orgullo haber participado?

H: Tengo una carrera ya de 25 años en la música y tantos aciertos como errores. Sin embargo la antología remasterizada de Vrede que salió sólo virtualmente en 2009, Cabramacabra (2006) de Dragonauta y casi toda la discografía de Compañero me enorgullecen mucho porque sé todo el deal que fue llegar a plasmar la vibra de esos momentos de la vida de todos los participantes. De lo actual Bandera de Niebla me parece un lujo por la madurez que tenemos los cuatro y la dinámica del repertorio.

AZ: ¿Hay algún disco al volvés a escuchar, tipo oráculo, para inspirarte?

H: Discos en particular tengo montones como cualquier melómano del siglo 21 que se precie, pero mis héroes ya no van a cambiar y sigo escuchándolos con la misma alegría de siempre: Scott Walker, Julian Cope, Nick Cave, Nick Drake, Tim Buckley, Tim Maia, Mark E Smith, Sun Ra, Faust , Can, Neu, Amon Duul 2, Dead Kennedys, Fugazi, Slayer, Sepultura, V8, Pappo, Riff, Spinetta, Cerati, Los Gatos,  muchísimo soul y miles de etcéteras más.

AZ: ¿Hay alguna nueva producción en camino?

H: Producciones no estoy haciendo en este momento pero siempre tengo la ilusión de volver al ruedo. Templado es mi nuevo disco y lo produje y mezclé yo así que ese es mi trabajo más reciente. Con tocar con Compañero, Bandera y el Siempreterno más el laburo, estoy más que ocupado.//z

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