Los Productores #01: Ezequiel Spinelli

Abrimos esta sección con la primera de una serie de entrevistas a los productores más importantes de la escena; el líder de Mompox y encargado de guiar los últimos discos de Les Mentettes, Morbo & Mambo nos cuenta de su obsesión por la perfección sonora.

Por Gabriel Feldman

Que se te joda la ficha de los auriculares y empieces a escuchar de un solo lado es una de las peores cosas que te puede pasar si sos de los que va acompañado de música a todas partes. Hay quienes dirían que ya está, sos boleta, sonaste. Pero un walkman mezquino que sólo le ofrecía a Ezequiel Spinelli una parte de Sgt. Pepper’s Lonely Heart’s Club Band fue una de las claves para que empezara imaginarse la amplitud de los universos sonoro. No por nada ese disco de los Beatles fue un hito para que se valorara a las producciones de rock a la par de otras obras clásicas de la música, ¡y eso que él escuchaba sólo una parte de lo que sucedía!

sgt peppers cassette

Cuando se presta la debida atención surgen las inquietudes y en ese hecho se puede rastrear su atracción por crear una  verdadera experiencia, que te obligue a zambullirte y bucear en el magma del sonido. Años después, plasmaría estas ideas junto a Morbo & Mambo, Les Mentettes, Maxi Trusso y Los Gongs, entre otros.

Cuando con Mompox terminaron ▲ (“el triangulito”), su segundo disco, rediseñaron su sala y realizaron una serie de conciertos íntimos para que treinta personas tengan el acercamiento que consideraban apropiado para con su obra: bajaron el techo, cambiaron las luces, agregaron sirenas, una pantalla para pasar las letras de las canciones y consiguieron un sistema de sonido de primera calidad, para hacer el show exactamente como querían. En una nota con Los Inrocks Ezequiel decía al respecto: “Es como sentar al espectador enfrente nuestro y de dos parlantes gigantes y decirle «este es el disco, estas son las trece canciones, escuchalo como corresponde»”.  Al pan, pan. Al vino, vino. Y a los discos, un oído gauchito.

 mompox triangulito

AZ: ¿Cómo definirías el trabajo y el rol del productor artístico?

Ezequiel: Es una mezcla de DT y director de cine. Para mi se trata de sacar lo mejor de un equipo, elegir planos y concretar ideas grupales que requieren refinamiento o enfoque. El productor es también como el director de fotografía, ya que decide el encuadre de cada sonido, de cada color.

AZ: ¿Cuándo y por qué empezaste en esa tarea de productor, pensar la música en términos de producción artística?   

E: Mi primera producción me la propuso un dúo de un chico y una chica, yo era técnico, ni la pensaba, pero haciendo ese disco me di cuenta que mi obsesión por el control y las perillas derivaba en producir. Soy muy crítico, en todo veo qué le mejoraría o cambiaría, así que me resulta super natural ser productor.

AZ: ¿Cómo fue tu formación?

E: Culo en silla, cerebro entregado a eso por tres años sin hacer nada más, trabajando y aprendiendo de todos con los que tuve la suerte de compartir trabajos. Ahora creo que a diez años de haber empezado lo que más me forma es trabajar con gente talentosa y escuchar seriamente los discos.

AZ: ¿Un referente?

E: Tengo una trilogía de productores  que me forman sonoramente: Danger Mouse, Nigel Godrich y Dave Friedman, porque siempre me sorprendieron e impresionaron sus trabajos, para mi la sorpresa o el riesgo es fundamental.

AZ: ¿Un disco iniciador, que te disparó la atención a nivel audio/producción?

E: Definitivamente hubo dos pilares conceptuales: Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band y Kid A. En el caso del de Los Beatles fue por que tenía un walkman que solo reproducía de un lado, y aprecié solo el 50% de esa maravillosa obra. Eso me llevó a pensar en la profundidad de un disco y la cantidad de mini emociones que lo forman (inclusive escuchando la mitad de los canales). Y en el caso de Kid A sentí que la producción y el audio eran eternos de esas mismas emociones o datos, es el disco que más escuché en mi vida lejos y aun encuentro sonidos y armónicos que me sorprenden. Y por otro lado, me parece un disco que no va a ser viejo nunca, el tiempo avanza y Kid A me sigue pareciendo arriesgadísimo.

AZ: ¿Cuál dirías que es tu búsqueda cómo productor?

E: Busco lo que me parece mejor para la canción y que al mismo tiempo tenga una propuesta, una ruptura, una idea que plantear. Creo que ya se hicieron muchos discos y que si no proponemos lo nuestro, para qué lo hacemos.

En cuanto a con qué me pongo más ¨estricto¨ depende del disco. Pero el ritmo y las voces me parecen claves y necesarios dedicar todo el tiempo que requiera para hacerlo bien.

AZ: ¿Cuál es tu filtro para elegir proyectos?

E: La buena onda con el team y que haya por lo menos una cosa que me encante de la banda. Con las bandas que esto no pasa se filtran solas.

AZ: ¿Cómo afecta la tarea de pensar un álbum con el hecho de que tal vez ese disco objeto en el que trabajaste sea el formato en el que menos se escuche?

E: Primero que nada no trabajamos en formato disco, ¡trabajamos en mucha mayor resolución! Es muy duro para mí cuando escucho una mezcla en los parlantes del estudio y después escucho un disco que hice en la casa de alguien, es como si a los pintores solo se los viera en el celu y no en el museo. Creo que va a cambiar, el audio siempre encontró su camino. Por otro lado si la mezcla y el tema estan bien es muy probable que suenen bien en cualquier formato.

Estamos en la era post-zapping, todo el consumo se reduce a un click, es una locura, pero al mismo tiempo hace que haya un conocimiento muy amplio de las ofertas artísticas. Lo profundo de esa investigación y degustación va por el lado del público y es responsabilidad de cada uno.

AZ: Las presentaciones con Mompox fueron una forma de plantar bandera.

E: Las mikropresentaciones nacieron de la necesidad de hacer un show exactamente como queríamos y tocar el disco entero como lo grabamos, no un show más en una fiesta. Como que te obligábamos a sentarte y escuchar, con el público pequeño es mucho más fácil conectar y establecer un vínculo

E.S 

AZ: ¿Hay algún disco que volvés a escuchar, tipo oráculo, para inspirarte?

E: No, trato de escuchar cosas nuevas o muy viejas todo el tiempo para nutrirme, de hecho hay discos clave que nunca volví a escuchar despues de ser adicto a ellos.

AZ: ¿Un disco o canción que te llena de orgullo haber participado?

E: En este momento estoy muy feliz con el disco de Les Mentettes que está por salir. Creo que nos juntamos en un momento muy exacto y perfecto de la banda y mío. Y el orgullo viene por el lado de que lo escucho y me parece un disco hermoso y audaz, y en que tuve la oportunidad de hacer lo que más me gusta y siempre tener el respaldo y buena onda de la banda hacia lo experimental.

AZ: ¿Cómo es el proceso a la hora de pensar en tus discos con Mompox?

E: Soy muy obsesivo del control y de pensar las cosas. Me gusta tener todo en la bocha, no anoto nunca nada. La noche anterior a empezar un disco importante, casi no duermo porque la cabeza está pensando y armando la cosa, ¡resolviendo problemas una noche antes!

AZ: ¿En qué proyectos estás trabajando en la actualidad?

E: Es medio secreto pero en el disco solista de una persona de una banda bastante conocida, y también con una gloria nacional que es Gonzalo Aloras. Al mismo tiempo con Mompox estamos armando el próximo EP. Y también estamos haciendo con un grupo genial la música para una película que vamos a tocar en vivo.

AZ: ¿Algo más que quieras decir?

E: Escuchen discos, respeten el esfuerzo de los grupos por hacerlos, aprendan y disfruten que es un mundo hermoso. Y por otro lado me gustaría que el publico de acá entienda que las bandas necesitamos del publico y su apoyo, difundan, vayan a recis, sumen.//z

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