Las canciones internacionales de 2015

“Hello” – Adele

Con su regreso, la cantante inglesa demostró que no necesita seguir llorando por amor para escribir las mejores y desgarradoras baladas del pop actual. “Hello” es la prueba de que Adele está más presente que nunca y le lleva años luz a sus competidoras. ¿Otra razón parar llorar?, el vídeo de esta canción lo dirige nada más y nada menos que el gran Xavier Dolan. E.L.

“Sound & Color” – Alabama Shakes

Brittany Howard  muta en Nina Simone y nos trae una canción abrumadora.  La intensidad de las rimas siguen la línea del excelente nuevo disco de Alabama Shakes que lleva el mismo nombre. “Beautiful and strange” repite la cantante en “Sound & Color”, ¿no es acaso ésta la mejor manera de definirlos? E.L.

“Born Slippy” – Albert Hammond Jr. 

En su tercer larga duración, AHJ se despega definitivamente del mote exclusivo de guitar man de los Strokes. Por eso no es casual que su imagen aparezca por primera vez en la tapa. Desde el track que inicia el disco condensa todo este raid solista y lo reiventa. El resultado es una canción epiléptica y repleta de punteos festivos que habla de aquello que cambia con el tiempo. La vida misma. W.S.

“The Party Line” – Belle and Sebastian

Tal vez una de las transformaciones musicales más sorprendentes y reveladoras de 2015 fue la de Belle and Sebastian. “The Party Line”, primer corte del genial Girls in Peacetime Want to Dance, reluce en el contexto de un disco brillante por su comprometida apuesta al riesgo: acá hay poco lugar para la melancolía y para las sutilezas barrocas de ese pop rock orquestado e inteligente con el que Stuart Murdoch conquistó almas sensibles, y el excelente video de la canción es la prueba de que todo transcurre en la pista de un boliche. Sobre un colchón de sintetizadores, una guitarra funky y un groove irresistible, Belle and Sebastian deja en claro que los indies también pueden bailar. M.R.

“Lonesome Street” – Blur

“Lonesome Street”, rememora inmediatamente la época dorada del grupo: un riff de guitarra de acordes extraños, la voz pícara de Albarn, referencias a líneas de trenes londinenses y guiños sydbarretianos. The Magic Whip: es consistente pero heterogéneo, en el que las influencias que acarrean tanto Albarn como Coxon dialogan en vez de discutir. E.P.

“Pedestrian At Best” – Courtney Barnett

Barnett le canta a una especie de estado de meditación que todo neurótico millennial necesita para sobrevivir a la aceleración de esta época. “Colócame en un pedestal y te decepcionaré” repite mientras un payaso triste es víctima de bullying en “Pedestrian at best”. Tiene furia y no defrauda. A.C.

“Really Love” – D’Angelo and The Vanguard
 
Michael Eugene Archer no es para nada generoso con su discografía, sólo tres discos de estudio en más de veinte años de carrera. El porqué de la tacañería se define en la exquisitez y prolijidad de  sus canciones. “Really Love” no es la excepción: melodía perfecta, guitarras españolas, percusión y susurros que marcan la vuelta del mejor exponente del R&B actual, el gran D’Angelo. E.L.

“I love you, Honeybear” – Father John Misty

El mundo se cae a pedazos en la canción que da título al disco debut del ex Fleet Foxes Josh Tillman, más conocido bajo el seudónimo de Father John Misty. Un réquiem compuesto por Bruce Springsteen y Charles Bukowski, cantado al borde del precipicio entre sábanas revueltas de sexo, cenizas de cigarrillos, la caída del Wall Street y la llegada del mismísimo Satanás. M.B.

“Ship To Wreck” – Florence + The Machine

Florence Welch tiene una fuerza vocal importante, cuyos mayores méritos aparecen cuando canaliza ese dramatismo interior intercalando expresiones sutiles de melancolía con explosiones en forma de crescendos a toda pompa. “Ship to Wreck”, con su guiño jangle ochentoso, promete por unos segundos un enfoque poco estruendoso hasta que Florence, en el estribillo, deja salir todo el aire de sus pulmones al pronunciar la palabra “wreck”. E.P.

“King Kunta” – Kendrick Lamar

Kendrick Lamar es el rey, eso está a la vista. Su arma más potente es la palabra, encadena frase tras frase como golpes certeros. Hasta Bowie escuchó To Pimp a Butterfly y lo uso como referencia para Blackstar. “King Kunta” es solo una muestra de su poderío. Lamar usa la historia de Kunta Kinte, protagonista de la novela Raíces de Alex Haley, un esclavo del siglo XVII en el estado de Maryland para describir su mundo. Bien Crudo. J.V. 

“Nothing on Me” – Keith Richards

El viejo pirata del rock está de vuelta: Crosseyed Heart -un homenaje a las raíces musicales (blues, country, soul, reggae, rock and roll) que alimentaron desde siempre el nervio compositivo del mejor artesano de riffs en la historia- es el tercer disco solista de Keith Richards y el mejor de su carrera. ¿Debió ser el nuevo álbum de los Stones? Tal vez, sí: imaginar a Jagger a bordo del energético trance onda Chuck Berry de “Blues in the Morning” o del hard-funk sucio de “Substantial Damage” resulta tentador. Pero Keith – en lo que se ha convertido en una sana costumbre en el tramo final de la discografía stone- la sigue rompiendo con las baladas: en “Nothing on Me” construye un mid-tempo conmovedor de guitarras cruzadas que respiran una belleza resplandeciente. La canción, además, parece cerrar el círculo con “Before they Make Run”, su clásico de 1978: allí pedía clemencia a las autoridades canadienses que lo querían encerrar por tráfico de drogas; acá, el sobreviviente de mil batallas celebra sin regodearse haber salido victorioso de los tiempos de acoso policial. M.R.

“Another one” – Mac DeMarco

“¿Es John Lennon?” pregunta algún desprevenido al escuchar este tema. No, es Mac DeMarco, el músico de 25 años cuyo corazón parece estar roto y que implora protección e inspiración al dios pagano de anteojos redondos asesinado en Nueva York. DeMarco hace una pegajosa canción de amor donde se ingresa en un trance en la frase “Must be another one she loves”, que retumba hasta convertirse en un mantra. De este modo, el brujo canadiense da cátedra de hipnosis. A.C.

“Uptown Funk” – Mark Ronson ft. Bruno Mars

Una canción de sábado a la noche. Unas chicas gritan Aleluia y unos muchachos las invitan a bailar. La voz de Bruno Mars y la guitarra de Mark Ronson son la hamburguesa y el queso en el combo de este hit del verano 2015. El morocho hawaiano se consagra de este modo como un nuevo integrante de la realeza del pop y el británico de bajo perfil como el productor del momento, aquel puesto que ostentaba Pharrel Williams hasta hace poco. Un éxito en todos los rankings, la poción mágica del ritmo. A.C.

“In The Heat Of The Moment” – Noel Gallagher’s High Flying Birds

Chasing Yesterday es confort para humanos de la ciudad. Hay un saxo a lo Dick Parry, hay coros, hay detalles, por todos lados hay detalles: “In the Heat of the Moment” es un juego palabras tan estúpido como propio de la isla –heat/hit-, pero está construido ladrillo a ladrillo, detalle a detalle, como quien hace un mosaico a partir de la ardua tarea de pegar de a una venecita por vez. S.R.M.

“Should Have Known Better” – Sufjan Stevens

En 2015 Sufjan produjo su obra más intimista. En el tema 2, las alusiones a su madre se reposan sobre guitarras acústicas y lamentos de lo que tendría que haber sido. En el recuerdo le pide que sea su descanso. Arrepentido, asume que nada puede ser cambiado. “Don’t back down: nothing can be changed” se dice para sí. La melodía cambia en la mitad y se vuelve más bella aún. El consuelo viene de la iluminación que irradia su sobrina. W.S.

“Gunga Din” – The Libertines

Volvieron los quilomberos y talentosos del rock británico. No, Oasis no, falta mucho para eso. Los que se juntaron fueron The Libertines y editaron Anthems for Doomed Youth, un disco del que se esperaba mucho más. Aunque se pueden rescatar grandes canciones como “Gunga Din”. Pete Doherty y compañía se visten de The Clash y regalan un himno para los derrotados, con cita de por medio al gran escritor Rudyard Kipling: “You’re a better man tan I”.  Héroes. J.V.

“Can’t feel my face” – The Weeknd

No hay nada más detestable que las tendencias mundiales de Spotify. Aunque  la canción estrella de Abel Tesfaye es sin duda la excepción. El hit del músico del momento tiene la dosis perfecta: melodía pegadiza y una extraña mezcla de sonidos que son inmunes a cualquier tipo de repetición. No sabemos bien lo que The Weeknd está haciendo con nosotros pero es por demás encantador. E.L.

“Without You” – Tobias Jesso Jr.

De la cabeza llena de rulos de Tobias Jesso Jr. salió la canción más romántica de 2015. Su álbum debut Goon, lo coloca como una de las apariciones más refrescantes del último tiempo. No hace falta un escuadrón de productores ni un ejército de blogs Indie para sonar como John Lennon, apuntar al corazón y dar justo en el blanco. Sólo se necesita un pibe y un piano. M.B.

“Random Name Generador” – Wilco

Para Star Wars Wilco eligió un nuevo envase de presentación, pero sin perder por eso ni un ápice de inspiración. La urgencia festiva y el desenfreno de garage rock que atraviesan al nuevo álbum ponen muy lejos aquel mix sublime de alt-country y neopsicodelia, con experimentaciones sonoras y collages de ruidos extraños, que hizo de Yankee Hotel Foxtrot una obra maestra en 2001. Pero el resultado global es igual de emocionante: la banda suena con una energía revitalizada y, sobre la base del machaque distorsionado del riff de Nels Cline envuelto por climas que recuerdan al primer glam, tiene en “Random Name Generator” al caballito de batalla de su mejor disco desde Sky Blue Sky (2007).  M.R.

“Anna” – Will Butler

Will Butler se escapó de la sombra de su hermano Win y de esa maquinaria pesada llamada Arcade Fire para entregarnos su primer disco solista, Policy. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero también son inevitables. Así es cómo el hermano menor de los Butler se despega de la fanfarria musical y de la pomposa lírica de Arcade Fire para entregar canciones urgentes, ideales para tirarse un paso junto a Emma Stone en la cubierta del Titanic. M.B.//∆z

Textos: Martín Barraco, Ayelén Cisneros, Estefanía LestanquetEmmanuel Patrone, Sebastián Rodríguez Mora, Matías Roveta, Walter Sosa y Joel Vargas

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