La Selección #4

Una nueva semana, una nueva selección: una canción de Metronomy; la biografía de Philip Roth, de Claudia Roth Pierpont; una escena de Reservoir Dogs, de Quentin Tarantino; Goliath, la nueva serie de Billy Bob Thornton y Richard Ashcroft VS Personal Fest son los elegidos.  

MÚSICA – Una canción: “Old Skool” de Metronomy
Metronomy es ese seudónimo que tiene Joseph Mount para cuando sale de su encierro con un disco para grabar. Después de Love Letters, el ya-no-tan-flamante Summer 08 habla con cierta nostalgia sobre ese mismo momento, el verano del 2008, cuando comenzó la historia más exitosa de la banda con Nights Out. ¿Por qué hablar de un tema y no de todo el disco? Para ofrecer una señal de partida, un lugar donde poner play. Por estos días, Spotify decide qué sufrís por tus oídos a menos que pagues; por tanto el pop es el género que permite no respetar full albums. “Old Skool” (mejor nombre imposible para el sonido ochentoso de la base) es el primer tema que deberías escuchar de lo nuevo de Metronomy porque abre a una gran sucesión de pops matemáticos, donde no sobra ni falta un solo beat. Pero Summer 08 también funciona suelto, por partes. Cada uno, con lo que tenga, hará lo que pueda. Y todos a bailar. Sebastián Rodríguez Mora 

LIBROS – Roth desencadenado, de Claudia Roth Pierpont
En un artículo de The New York Rewiew of Books John Updike critica a las biografías: hasta las mejores son demasiado largas, no venden bien, no son verdaderamente necesarias y “lo único que logra una biografía literaria es mandar a los lectores de vuelta a los libros del sujeto biografiado”. Una posición un tanto discutible. Hay muchas biografías que expanden la experiencia de lectura de la obra de un autor. Roth Desencadenado, de Claudia Roth Pierpont-editada en nuestro país por Literatura Random House- es una de ellas. Si bien Philip Roth en 1988 había escrito Los Hechos, una autobiografía sobre su niñez y su camino al éxito literario, Roth Desencadenado se sumerge en el detrás de escena de cada libro y retrata la esencia del gran novelista norteamericano. Hay de todo: su fascinación por John Dos Passos, Thomas Wolfe, J.D. Salinger, entre otros; su obsesión para construir una épica estadounidense; su enfrentamiento con la comunidad judía por el contenido de varios de sus libros porque cuestionan las tradiciones y los clichés del judaísmo; la relación que tenía con su terapeuta que inspiró una de sus grandes obras: El Lamento de Portnoy (1969); la competencia con Updike para ver quién era el mejor novelista; su opinión de que las obras de Cormac McCarthy y Don DeLillo lo hacen parecer un escritor convencional; y claro, las pequeñas delicias de la vida conyugal. Si bien Roth culminó su proyecto literario con la publicación de Némesis en 2010, en el libro deja entrever que escribe ensayos que quizás alguna vez salgan a la luz. Crucemos los dedos. Joel Vargas 

roth

CINE – Tarantino: el buen narrador
¿Qué es narrar? Hay muchísimas definiciones como humanos hay en el mundo. Por ejemplo: “Narrar, decía mi padre, es como jugar al póquer, todo el secreto consiste en parecer mentiroso cuando se está diciendo la verdad.”, esboza Ricardo Piglia en Prisión Perpetua (1988) ¿Cómo ser un buen narrador? Holdaway (Randy Brooks) se lo explica a Freddy Newandyke/Mr.Orange (Tim Roth) en esta escena de Reservoir Dogs (1992), opera prima de Quentin Tarantino. Freedy es un policía que tiene que infiltrarse en la banda de Joe Cabot (Lawrence Tierney). Holdaway le dice en una terraza que tiene que tener una anécdota divertida, una situación que ocurre en una venta de drogas, para construir mejor el personaje: “en este trabajo tenés que ser un buen actor”. Por eso tiene que aprender cómo narrarla. Lo vemos a Freddy repetir una y otra vez el cuentito que tiene que hacerles creer a Mr. White (Harvey Keitel), Cabot y su hijo, Nice Guy Eddie (Chris Penn).”Los detalles venden tu historia”, le aconseja Holdaway. Ahí está la clave para ser un buen narrador, Tarantino la sabe. La sal, el aderezo, las cosas mínimas que uno agrega a lo que está contando. Joel Vargas

SERIES – Goliath: un abogado fuera de la ley
Billy Bob Thornton estudió leyes pero nunca ejerció como abogado. Estuvo en pareja con Angelina Jolie, y se ganó el respeto de muchos hombres. También, se lució por haber actuado en papeles oscuros, como el retrasado mental protagonista de Sling Blade (1996) que mató a su madre y a su amante, papel que le valió un Oscar al Mejor Guión Adaptado. Los personajes de Thornton son oscuros, anti héroes, nublados por la peor de las apatías o subsumidos en la abulia más profunda. Como su rol hiper turbado en la serie Fargo (2014), basada en la película de culto de los hermanos Coen, o aquel trabajador en blanco y negro sumido en la más profunda alienación que protagoniza la “Isatera” The Man Who Wasn’t There (2001). De la mano de Jonathan Shapiro y David E. Kelley (los creadores de Boston Legal), Thornton protagoniza Goliath, serie estrenada en octubre de este año que aparente sea otro culebrón legal pero es mucho más. Aquí también hace las veces de un abogado venido a menos que supo formar parte de un bufete legal prestigioso pero que ahora es un alcohólico, vive en una pensión roñosa y lidia con una hija adolescente conflictuada. Producida por la cadena Amazon (el rival más acérrimo de Netflix en la actualidad) Billy McBride deambula con casos nimios hasta que se encuentra con la oportunidad para ir en contra de Cooperman & McBride, el estudio prestigioso que ayudó a fundar y luego lo dejó en la lona. La serie promete ser más que un tedioso culebrón legal, en gran parte, por la actuación de este actor que revalida sus títulos de intérprete ominoso. Pablo Díaz Marenghi

RANDOM –  Richard Ashcroft vs. El VIP del Personal Fest
Mucho se ha dicho ya acerca de los sectores VIP en los festivales o recitales que se realizan en Argentina en los últimos años. En realidad, es más lo que se discute en foros o a través de las redes sociales que lo que se publica en los medios tradicionales o web, quizás por el temor que implica no recibir la tan ansiada acreditación para el show o perderse la mesita de canapés en el sector de prensa.

Quienes parecen no tener voz ni voto en esta cuestión son los artistas, pero en los últimos días se difundió un video de Richard Ashcroft criticando a la organización del Personal Fest por la falta de equipos adecuados y por la presencia de un sector VIP en el campo. En las imágenes se lo ve junto a unos fans firmando remeras y ante la pregunta de por qué se lo veía enojado durante show, despotricó contra la producción del evento.

“No me gusta esa mierda de VIP”, “No me gusta que a mis fans los traten como ganado” son algunas de las frases que disparó el cantante, que aprovechó la ocasión para quejarse por la falta de monitores en el escenario. “Pasaron veinte años. Si hubiera sido en otra parte mundo me iba del escenario” agregó, en referencia al tiempo que tuvieron que esperar sus fans para verlo en vivo. Afortunadamente el músico tuvo su revancha este lunes, cuando se presentó en el Gran Rex y pudo así cerrar por primera visita a nuestro país. Martín Barraco//∆z

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