La justa unión de dos generaciones

Cómo unir a músicos pop de los 70 y a estrellas british del 2000 fue una cuestión que los míticos Sparks y los escoceces de Franz Ferdinand resolvieron luego de 10 años de encuentros y proyectos musicales.

Por Agustín Argento

Alex Kapranos siempre fue fan de Sparks. Al menos, eso se desprende del cover que en sus comienzos Franz Ferdinand intentaba hacer de “Acchos”. Se entiende, además, que los hermanos Mael algún gusto por lo moderno deberían tener. Así, hace diez años, según dejaron trascender los músicos, ambos grupos comenzaron a trabajar un disco en conjunto.

No debe haber sido un trabajo fácil por dos motivos. Uno de ellos, es la carrera de cada una de las bandas. Sobre todo la de los escoceses, quienes desde su primer álbum homónimo (2004) no pararon de crecer en público, giras y facturación. El segundo de los motivos, seguramente, haya sido la búsqueda de un punto de encuentro entre estas dos generaciones de músicos.

Mucho se dice acerca de no apurar los trabajos; que cada obra lleva su tiempo y que de ella misma saldrá, con esfuerzo, su mejor versión. Franz Ferdinand y Sparks hicieron caso a esta máxima y así apareció FFS, una placa llena de frescura, madura y original, a pesar de que, sinceramente, no trae canciones muy jugadas. Es lo justo.

En principio, parecería que los oriundos de Glasgow tomaron la iniciativa, con Kapranos en la voz líder en casi todos los temas. Además, el swing guitarrero es el que FF está acostumbrado a mostrar. Pero cuando se le presta (no mucha) atención a las composiciones y a la producción general y artística, uno puede darse cuenta de que la experienca de los estadounidenses moldeó toda la placa.

A la potencia cancionera de Franz Ferdinand se le sumaron un sin fin de sonidos ochetonsos (actualizados, por supuesto), que redonden las ideas primigenias. Los Sparks debieron haber funcionado como guías no sólo espirituales, sino, más bien compositivas a la hora de darle el toque final a unas canciones que no traen nada novedoso, pero que por su simpleza y simpatía merecen una escuchada.//z

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