La conmemoración como rastro sonoro

Sound City, Real To Reel, banda de sonido del documental encarnado por Dave Grohl, no es un disco más, es parte de un binomio que califica como el proyecto más pretencioso de la última década.

Por Pablo Mendez

La introducción de “Heaven and All” suena y uno ya sabe que se convertirá en cortina de un programa de radio o incluso servirá como manto sonoro de alguna publicidad. Esta premonición musical responde a que Dave Grohl, artífice de este acontecimiento (porque no hay otra forma de llamarlo),  le ha dado forma a este proyecto con un golpe certero en la madíbula blanda de la música actual: un disco de rock auténtico, con buena parte de los músicos más distorsionados, enérgicos y creativos de los últimos veinte años.

Robert Levon Been y Peter Hayes de Black Rebel Motorcycle acompañaron a Grohl en “Heaven And All”, una pieza que ostenta testosterona, que huele a llantas quemadas y a cuero sudado. La guitarra astilla los huesos y el gesto arquetípico de todo rockero es ineludible: la cabeza pendular y el brazo en alto invocando al demonio.

Tim Commenford y Bad Wilk, otrora caballos de batalla de Rage Against The Machine, junto con Chris Gosss y Grohl en voz, gestaron uno de los mejores riffs del disco en “Time Slowing Down”, una canción con un estribillo melódico y con estelas de nostalgia que ofrece uno de los mejores tonos del líder de Foo Fighters

Stevie Nicks es una de las protagonistas históricas, integrante de Fleetwood Mac, se calzó los pantalones en  “You Can’t Fix This”, canción en la que sorprende con un registro límpio pero poderoso. Reposó sus cuerdas vocales en un arreglo  arpegiado, delicado sin dejar de ser rockero, ochentoso sin perder contemporaneidad. La rodearon Taylor Hawkins de los Foo Fighters, Rami Jaffee que sobrevoló los Wallflowers y obvio Dave Grohl.

La formación completa de los Foo Fighters (con Pat Smear como bonus track) y Rick Springfield, en la lead guitar, interpretaron para el disco “The Man That never Was”, un típica canción de los Foo con el agregado  sofisticado de una guitarra, la de Springfield, que modeló un sonido hard rock envidiable.

Lee Ving de la legandaria Fear con Alain Johannes como respaldo rítmico, corren por el límite con astucia en “Your Wife Is Calling”, el tema más extremo del disco.

Corey Taylor, vocalista de Stone Sour y Slipknot, desnuda su voz en, “From Can to Can´t”, una balada rockera, con adornos de épica Heavy Metal, con bases Nü Metal y cortes rítmicos propicios para cerrar los ojos y acompañar con coros desafinados desde este lado del parlante.

Josh Homme es pura actitud, el líder de Queens Of The Stone Age formó un tríptico junto a Grohl y a Johannes que apuntalaron el disco sobre sus brazos. Una melodía acústica que se sostiene hasta  los tres minutos y trece segundos comanda la base para que Homme mantenga el volúmen de las palabras sin precipitarse al grito forzado. “Centipede” es una de las mejores composiciones del disco.

Alain Johannes tomó la voz cantante, Grohl en batería y Homme en guitarra, el fantasma de Crooked Vulture y “A Trick With No Sleeve” como referencia sospechada de calidad y elocuencia musical. Si puede haber un hit en este disco, damas y caballeros, aquí lo tienen.

“Cut Me Some Slack” es la perla del disco, Sir Paul McCartney junto con lo que quedó de Nirvana. Un hito que perdurará en los oídos de todo melómano. Paul cantá agrietando su garganta, una interpretación que nos retrotrae a lo más salvaje de The Beatles. Solo placer.

Jim Kelter, eximio baterista, golpea con plumas los parches que sirven de almohada para una cadencia suave. Un disco con altura no es merecedor de halagos sin amalgamar la rudeza y velocidad con la tranquilidad adormilada en voces y palabras. Y claro, Grohl siempre, como en todas las canciones.

Y para lo último, el gran Dave  detrás de los parches, con Homme como parlante vocal y en las secuencias, climas y atmósferas, las manos máginas de otro mago musical, Trent Reznor, alma mater de NIN.

Casi imposible no evocar la constumbre del buen gusto en un disco plagado de comodidades sonoras, es decir, distorsión y velocidad; riffs que se impregnan al oído y corroen cualquier costumbrismo. Pero todo análisis o comprensión musical necesita de algunas preguntas contextuales: ¿qué fueron los Sound City Studios?¿qué es la consola analógica Neve 8028? ¿por qué Dave Grohl hizo una película sobre todo esto? Preguntas que encontrarán respuesta una vez que hayan visto el documental. Esto es solo una reseña sobre su banda de sonido.//z

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