Hablan por la Espalda: sangre, sudor y alcohol

La banda uruguaya Hablan por la Espalda y dos encuentros a lo largo de un año. Dos momentos diferentes que se confunden, en donde se mezclan las palabras y las situaciones. Dos charlas levemente anacrónicas.

Por Martín Barraco y Joel Vargas

“Es así, a veces salgo del centro”, rezan los HPLE en “Calor en el Pecho”, tema de Macumba, su última producción. “Me subo y lo miro del techo” al recordarlos. La primera vez que los vimos fue en el barrio del Once, a cuadras de la estación de trenes. Ahí en una esquina perdida, en la puerta del Zaguán Sur, con su acento uruguayo esperaban los Hablan por la Espalda, era un veranito porteño el de fines de agosto del 2009. Grabador en mano, parados en la puerta de una vinería, nos pusimos a hablar con Fermín (Paracetamol es su alias), lengua, voz y profeta de la banda, y con (Valentín) Guerreros, guitarrista y psicólogo. Ese día sentimos calor en el pecho. El calor y la humedad absoluta reinaban en este lado del charco, pero ustedes “no entienden, la música me llueve”.

AZ: ¿Dónde grabaron Macumba?

Fermín: En Sondor que es un estudio clásico, un estudio histórico en realidad, que ha grabado, que se ha grabado desde todo tipo de música, nose, desde los años 40.

Guerreros: Desde los tangos más famosos de Uruguay, hasta Mateo.

Fermín: Rada, Jaime Roos, cumbia, yo que sé… Karibe con K. Todo lo que es música relativamente popular se grabo ahí y el estudio preserva este… más o menos las características de los micrófonos de esa época, todo. Entonces nosotros teníamos muchas ganas de grabar ahí y que sonara un poco a ciertas cosas que nos gusta escuchar, música autóctona de nuestro país digamos. Y bueno ahí esta, quedamos re conformes, en Montevideo sale por Sondor mismo y acá por Estamos Felices, que había una idea hace tiempo con el loco del dueño del sello, si algún día grabábamos y al loco le copaba, podría llegar a editarlo, y lo escuchó y le gusto y le dimos para adelante.

AZ: Con “Vamos a Movernos”, se nota un cambio en el sonido, bastante diferente a lo que venían presentando en discos anteriores…

Fermín: Sí, igual el disco es como muy variado, viste. Ese tema puede ser como representativo de alguna parte del disco. El disco tiene igual otros temas que son pesados, o sea temas más rocanroleros/heavy y bluseros que ese tema. A ese tema nosotros le decíamos el uruguayo, porque es como el tema… es el más…

Guerreros: …porque tiene más pique de candombe, más tambores.

Fermín: Claro, pero sí hay mucho de eso en el disco, pero es muy diferente a lo anterior de Hablan… lo que pasa es que todos estos temas los empezamos a tocar hace como 3 años, porque hace mil que no grabábamos.

Guerreros: Hace Mucho…

Fermín: Para nosotros no es tan nuevo capaz.

…Y ahí se empieza a confundir el tiempo y el espacio. Es la segunda vez que los vemos en un año, en el Festival del Día de la Tierra, otoño del 2010, más precisamente abril. Ahora es el frio el que reina en este lado del charco. Estamos al lado de Clemente Cancela, notero de CQC, que seguro nota lo mismo que nosotros: Fermín es un predicador de la palabra del rock. La Santa Palabra del Rock. Al lado de él está Guerreros, trasformado en gallo, uniformado para tocar. Mejor dicho, mostrando su verdadero ser. Y ahí si que hay calor en el pecho. Hablan Por la Espalda está sobre los escenarios porteños nuevamente y cautiva a la gente que parece ser fiel seguidora de LA PALABRA de Fermín. Pero volvamos al Zaguán Sur, a la vinería…

AZ: ¿Qué tal volver a Buenos Aires?

Guerreros: Para nosotros es bárbaro, o sea, es como… nosotros siempre vinimos. Estuvimos parados dos años, pero estuvimos bastante parados en realidad. Allá en Uruguay tocamos poco también.

Fermín: Más que nada ensayando.

Guerreros: Ensayando y componiendo, viste. Ajustando cosas para el disco este, que para nosotros era bastante diferente de lo que hacíamos.

Fermín: Queríamos, viste…fue un disco diferente también en ese sentido no?, le metimos mucho. O sea, ensayo, le metimos mucho arreglo, hora de componer, meter los arreglos, grabamos una pre-producción primero y ahí metimos la mitad de los temas del disco para ver como venia, después estábamos en Sondor, la grabación fue larga… Como que le metimos mucha voluntad, no? Y estamos metidos en eso. En Montevideo tampoco tocamos muy seguido en realidad y venir para acá está de fiesta, siempre los toques en Buenos Aires, en cualquier lado, no se… todo lo que me puedo acordar pasó algo, algo que nos quedó para acordarnos siempre.

AZ: ¿Algún show en particular que recuerden?

Guerreros: El de Temperley fue un show intenso…

Fermín: Estaba masoquista.

Guerreros: Sí, masoquista (sonríe), intenso, así como eufórico también viste… Había sudor, sangre y alcohol en el piso. Uno ni sabe como llegó a eso, pero cuando querés ver un par de personas cortadas, botellas rotas, alcohol en el piso, pero tampoco es algo que uno busque todo el tiempo, no? Se dio ahí en ese momento, fue un show bastante intenso.

En ese momento, recuerdan otro show, en El Dorado, y se empiezan a reír. Hablan de que les cortaron el show porque el sonidista se quemó, porque Fermín empezó a girar el micrófono. Guerreros asegura: “No es el primer show que nos cortan ni el último, aunque…” y se queda callado… la gente se olvida para recordar.

Fermín describe un show de Hablan de la mejor manera: “tocamos el sábado pasado en Mundo Áspero, en Montevideo, que es como un salón de fiestas así. Tocamos en una fiesta que estuvo buena y la gente entro un poco en clima, no sé si llamarlo una especie de trance, pero había gente bailando arriba del escenario, mujeres como locas… no sé… Había una cosa de demencia en el aire que estaba buena, casi siempre se da. Si no se da como que quedamos medios bajoneados después de tocar”. Eso es Hablan por la Espalda señoras y señores, una especie de ritual del Averno. Una misa donde Fermín es el que recita la palabra.

AZ: ¿Buscan esa intensidad que se da en los shows?

Fermín: La buscamos pero para nosotros ¿no?, buscamos que la música…

Guerreros: Nos dé algo…

Fermín: Sí, o sea meternos dentro realmente de la música, y si eso además se transmite y repercute en la gente, y si también la gente se mete en el mismo viaje que nosotros, es lo mejor, siempre salen los mejores toques.

Toques. Es más preciso que decir show. Es una manera de diferenciarlo de las demás cosas.

Hablan por la Espalda se caracterizaba por ser una banda más que nada Hardcore de Montevideo. En sus dos discos anteriores la velocidad reinaba, pero en “Macumba” la densidad se presenta en forma de psicodelia, y eso sí es intenso. Pero qué mejor que las palabras precisas de Guerreros lo definan: “El tema que con este disco, es que porque sea menos pesado no quiere decir que sea menos intenso. Mucha gente lo ve así y para mí es todo lo contrario. Lo que nosotros hicimos de repente fue sustituir lo que había de exceso de guitarra y darle más lugar a percusiones experimentaciones ¿viste? con otras partes de la música que en algunos momentos cierto rockandroll parece que se olvida de que existe y que también hay exploraciones para hacer por ese lado por lo rítmico, mismo con arreglos de voces que si no se terminan perdiendo”. A la hora de hablar de etiquetas se definen como “una banda superpersonal, de nosotros” y en medio de risas Guerreros afirma: “Nos interesa el termino que siempre está por venir, ¿no? El que van a inventar, ese juego es más importante para nosotros. El disco este tiene mucho de lo que el Tuka (el otro violero) llama Candomblues”. Para rematarla Fermín agrega: “Que en realidad no es nada. Y cuando digan que Hablan toca Candomblues ya vamos a estar haciendo otra cosa…”

Eso es lo que hace HPLE. Hace eso y más: en un solo tema te lleva a pasear por el rock clásico de los 70 y te caga a palos pasando por los 90’. La república me intoxicó…//z


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