Fin de semana vampiro

El sábado por la noche, en el Centro Cultural Recoleta, se realizó la apertura del Personal Pop con unos invitados de lujo (muy diferentes a Shakira). Estamos hablando de la banda neoyorquina Vampire Weekend

Nota y fotos por Luciana Burgos

 

El sol caía y, de a poco, la gente que llegaba iba tomando sus lugares. El horario pactado para verlos era a las 20, pero los vampiros se hicieron esperar. Muy cerca de las 21, la música de fondo se apagó y las luces del escenario se encendieron. El show arrancó con todo el entusiasmo. La voz principal de la banda, Ezra Koenig, saludó a sus fans diciendo: “¡Hola! Qué onda Buenos aires” y largó un acorde con la guitarra. Lamentablemente, tuvieron que parar al instante porque el baterista Christopher Tomson se perdió. Con sus palitos al ritmo del “one-two-three” (again) volvieron a empezar. Mejor, así “Holiday” quedó más linda que nunca.

En “Cape Cod Kwassa Kwassa” y “M79”, los pasos de baile del bajista Chris Baio se llevaron todos los aplausos. Otro que le hizo competencia fue Rostam Batmanglij, quien, cada vez que necesitaba agarrar su guitarra, dejaba sus teclados bailando al son rítmico de la melodía. Si hay algo que estos newyorkinos parecen no perder, es el ritmo. Esas percusiones, acompañadas de punteos electrizantes de guitarras, mas los hermosos detalles de los teclados, se mezclan para brindar un sonido vibrante y atrapante, que hace bailar hasta al más “tronco” (a.k.a. dos pies izquierdos en el baile). Esto quedó más que claro cuando sonó “A-punk” y “Cousins”. También las canciones más tranquis, parecidas a una balada (aunque no exactamente) como “Bryn”, “Giving up the gun” y “Oxford Comma”, tuvieron su lugar en el repertorio.

Tiempo de bises. Cuando volvieron al escenario después de los gritos y los cantitos de “Olé olé olé olé Vampaiir Guiqueeend”, Rostam le pide un favor a sus seguidores: la idea era que lo ayuden con el coro de “Horchata”. Naturalmente, con lo obediente que es el público argentino, el coro no se hizo esperar. Luego, “Mansard Roof”, a pesar de ser un poco bardera para nosotros, fue una de las canciones más pogueadas. Una parte de su letra, reza: “the argentines collapse in defeat” (algo así como “los argentinos se desmoronan en la derrota”). Según Christopher, la desdichada frase tiene que ver con el futbol. Pese a eso, fue uno de los momentos más álgidos, junto con “Walcott”, canción que elije Vampire Weekend para darle un sobresaliente final a sus recitales. Sumisión pura. La gira de Contra, su último álbum, se da por terminada. Los muchachos piensan descansar para luego acompañar a U2 en su gira de mayo-junio, por Canadá y EEUU. Después de eso, visitarán el estudio de grabación en ocasión de su tercer disco.

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Arecia_Octubre

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