El rumbo de siempre

Con un conocimiento de los ambientes sonoros casi envidiable, The Flaming Lips presenta Peace  Sword, un disco cercano al espacio y lejos de la distorsión.

Por Agustín Argento

El año pasado fuimos testigos de la visita de Tame Impala y del lanzamiento del segundo disco de MGMT (de título homónimo), dos de las bandas que más adoptaron el espíritu de The Flaming Lips, cuarteto estadounidense que acaba de lanzar Peace Sword, su decimoséptima placa desde aquel debut, en 1986, con Heart It Is.

En este nuevo disco, de tan sólo 29 minutos, tiene a los ya conocidos delirio e investigación sonora a la orden del día. Las baterías, seteadas con una leve distorsión, acompañan a los seis temas de forma precisa y sin ningún sobresalto rítmico. Algo que a veces aburre porque, entendiéndola como a una banda de rock, a The Flaming Lips le falta prender la distorsión del equipo en algunos pasajes. Nada que sorprenda, de todas formas.

¿Y a qué viene aquella invocación a Tame Impala y MGMT? En que Peace Sword reúne lo que esos dos grupos tienen por separado: por un lado, las voces casi desesperantes y el sin fin de ruidos que tienen los estadounidenses; por el otro, el formato canción, los bajos marcados y las sencillas guitarras con efectos del quinteto australiano.

The Flaming Lips maneja de forma envidiable los teclados y sintetizadores. Conocedores de los equipos con los que trabajan (aunque suene a una verdad de perogrullo, es algo que no se puede decir de muchas bandas), cada nota lleva el sonido perfecto y los silencios, a su vez, son llenados por efectos espaciales que lo trasladan a uno a la psicodelia de aquellos alemanes delirantes y obsesivos del Krautrock.

Así, la placa pasea por sus canciones sin que se note el paso entre tema y tema. Muy similar uno del otro, lo más destacable es la producción que lleva de fondo; el intentar meterse en la cabeza de los músicos y entender en qué lugar del cerebro se esconden esos acordes; y para descubrir mentes que, lejos de la bohemia, deben estar sumergidas en la investigación constante.

Arecia_Octubre

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.