El nuevo camino de Black Rebel Motorcycle Club

Algo alejados del brutal sonido que los caracteriza, Black Rebel Motorcycle Club edita su séptima placa, Specter at the feast.

Por Nahuel Ugazio

Los tres años que pasaron entre Beat The Devil’s Tattoo y el flamante Specter At The Feast fueron duros para Black Rebel Motorcycle Club. En 2010, el padre de Robert Been (bajista y cantante) fallecía en medio de un show en Bélgica. No sólo acompañaba a la banda como padre sino como ingeniero de sonido. Esto sin duda afectó el pulso compositivo del grupo y esto se percibe en muchos momentos de su séptima placa.

Specter At The Feast muestra a los norteamericanos más serenos de lo habitual. Quizás más sensibles, aunque sin abandonar el característico sonido que supieron cosechar desde finales de los noventa, influenciados mayormente por bandas como Jesus and Mary Chain, The Fall y… U2?

Zigzagueando entre el habitual sonido de guitarras distorsionadas, riffs hipnotizantes y canciones con más melancolía que de costumbre, el grupo se permite jugar con la psicodélica y el bluegrass logrando una buena mixtura. “Firewalker”, track inicial del disco, ya denota el sonido denso y por demás oscuro que iremos encontrando en varios momentos de la placa. “Let The Day Begin” es el primer corte de difusión y quizás lo mejor del disco, con un sonido que nos recuerda al U2 más rockero de finales de los ochenta.

Aunque lo mejor lo podemos encontrar en la triada que componen “Hate The Taste”, “Rival” y “Teenage Disease”: tres canciones bien rockeras y sucias como nos tienen acostumbrados. Quizás el momento donde la bronca y la catarsis luego de la pérdida paternal brota a flor de piel con un sonido y una lírica violenta y casi adolescente.

Los discos de BRMC siempre dan que hablar. Son una de las bandas más interesantes del plano musical actual, se dan el lujo de hacer lo que se les canta y eso siempre es celebrado. Buscan distanciarse de sus contemporáneos y lo logran. Representan el lado salvaje de un rock cada día más aggiornado, y aquí demuestran que también pueden ser sensibles. Quizás Specter At The Feast no se posicione como lo mejor de su carrera, pero sí ocupara un lugar como un disco diferente y de ruptura.//z

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