Demasiado Björk, pese a ser Björk

En Vulnicura, la cantante islandesa se vistió demasiado de ella misma y creó un disco soporífero en el que en ningún momento la canción parece asomar.

Por Agustín Argento

Desde que apareció en la década del ´90, Björk siempre se caracterizó por su impactante voz y la capacidad para crear y revolucionar la música. Ejemplos de ello abundan. Puede gustar o no, pero jamás se podría negar la capacidad de la islandesa para reinventar lo que ya pareciera establecido.

Junto a Radiohead, se podría decir, se inmiscuyó en el mundo de las máquinas rítmicas a contratiempo y en la creación de ambientes con detalladas piezas de teclados y efectos de guitarra. Pero siempre, al igual que los de Oxford, una canción clásica se podía escuchar de fondo. Esto era lo atractivo de su música: el poder transformar lo básico en complejo, lo llano en ondular. Pero, como Thom Yorke, también parece haberse quedado sin ideas o, muy por el contrario, haberse pasado de rosca con las invenciones.

Ya con Medulla (2004), en el que el noventa por ciento de las canciones están hechas a capella, junto a ritmos y melodías vocales, Björk demostró que no tiene límites. En el medio, hasta Vulnicura, continuó siendo más o menos lo que en los primeros discos fue y que ha sido calificado en los párrafos anteriores.

Y ahora, en 2015, cuando un montón de bandas parecen retomar el rock clásico de los setenta para modernizarlo con la tecnología actual, ella, Björk, apretó fuerte el acelerador y le dio para adelante, llevándose puesto a todo aquel que le podía exigir que retome al guitarra.

Así, Vulnicura es una interminable “canción” de 58 minutos con nueve tracks. Ninguno de ellos sobresale como hit o corte difusión. Uno puede agarrar cualquiera en cualquier parte y le puede parecer similar al resto.

Por supuesto que la calidad instrumental y vocal de Björk y acompañantes es de excelencia. Eso ella no lo ha dejado al azar, todavía. A pesar de que las canciones, eso que todo melómano busca, esta vez pegaron el faltazo.//z

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