“Dadas las circunstancias”: la tensión del objeto conceptual

Una vitrina con un martillo y un póster de Kárpov, un cajón de frutas dorado, un lienzo granizado, una lápida y un cobertizo de herramientas forrado en contac símil madera. Desde 1996, el artista plástico Andrés Toro desarrolla el objeto conceptual con elementos encontrados. Aquí su última muestra: Dadas las circunstancias.

Por Martín Sandoval

Fotos de Pablo Lakatos

Todas las cosas son lo que uno piensa de ellas.[1] Una operación presocrática de manipulación: el encuentro de elementos que pasan desapercibidos en lo cotidiano configura un nuevo sentido. Y un paso más en el camino Dada: llegar al punto donde varios componentes dialogan, se conjugan y son leídos como si fuera uno solo. De allí la apelación cognitiva.

Andrés Toro es un vagabundo autodidacta: sus obras parten de objetos descartados (encontrados) que, a través de un juego de disposición e intervención mínima, adquieren una significación nueva. Sin embargo, el hecho no es sólo el cambio en la mirada que se tenía sobre los objetos aislados, sino que la operación de pensar sobre ellos ya lo vuelve otra cosa.

Un juego donde el humor tensiona a la crítica y viceversa: el método y la elección de materiales marcan un posicionamiento. Pero si bien hay un nivel crítico, no se anulan los valores visuales básicos que hacen atractiva a una pieza. En este sentido, la dificultad radica en poder generar un chispazo, un pequeño golpe. Si la chispa prende, tendremos fuego: una vez que está hecha la operación, el objeto no pasa desapercibido.

En palabras del artista: “Acá no hay representación mediante, sí una construcción. No se elimina la estética, sino que la realidad se vuelve parte de ella”.

Construcción concreta

Una vitrina de panadería que contiene un póster enmarcado del ajedrecista soviético Anatoli Kárpov y un martillo de emergencia conforman Deux Champs (en francés “dos campeones”). Aquí, la imagen deviene en objeto filosófico, entendido como aquello que dispara o que es el fin del camino de los pensamientos. Además, se entabla un juego con el espectador puesto como segundo campeón y rival. De allí, “dos campeones”: la situación que completa cualquier obra es la obra en sí y la persona que la ve y la cierra.

"Deux Champs" - Andrés Toro

Deux Champs, A. Toro. 2011

 

En Marketing la operación es distinta. Un cajón de frutas dorado a la hoja con un método propio basado en la aplicación de envoltorios de caramelos de dulce de leche de los años sesenta dispone una sensación de valor agregado. Además marca una pequeña crítica al mercado del arte: cómo algo que es simplemente el contenedor, o la parte más baja del circuito de valor de un producto, puede volverse valioso.

 

"Marketing" - Andrés Toro

Marketing, A. Toro. 2011

 

Climax exalta el grado de intervención mínima y, literalmente, la fuerza de la naturaleza. La pieza es un lienzo que había sido pintado con esmalte sintético y que en el 2007 fue afectada por una granizada infernal. De allí que los impactos formaron grafías particulares que podrían corresponderse con la espiral del número de oro griego: un coeficiente del cual se obtiene cualquier relación corporal de proporciones tanto del hombre como de la naturaleza. Un doble movimiento de azar y pensamiento.

 

"Climax" - Andrés Toro

Climax, A. Toro. 2011

 

Una lápida en negro con un grabado realizado por los mismos maestros pedreros de Chacarita. Epitafio es una escultura que reza no sos vos, soy yo y que marca un nivel de muerte o finalidad: cuando se da o se recibe esa frase se está terminando una situación afectiva. Pero el chiste de la obra es la lectura positiva: no sos vos es el que está muerto, sino el que está enterrado. Emulación del cementerio: reconocer que uno es el que está vivo.

 

"Epitafio" - Andrés Toro

Epitafio, A. Toro. 2011

 

El recorrido termina con Hollywood: un cobertizo de herramientas en chapa forrado con contac símil madera. En el interior se encuentra un bosque formado con troncos hechos de corlock con copas de media sombra, estrellas de luces navideñas y pasto sintético de una cancha de fútbol. Un espacio o entorno donde la posibilidad de estar adentro se encuentra anulada o es más amenazante que estar afuera. A su vez, todo es símil y precario. Hollywood cobra otro sentido: todo está a la vista y todo es decepcionante. El gran problema de buscar seguridad.

"Hollywood" - Andrés Toro

Hollywood, A. Toro. 2011

 

Para visitar la muestra:

Zavaleta Lab

Venezuela 571, San Telmo.

+54 11 4342-9293 / 4331-2439

Horarios

Lunes a viernes de 11 a 20 hs.

Sábados de 11 a 14 hs.


[1] Metrodoro de Kio.

 

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