Callate Mark: “Maduramos como personas y como músicos”

Antes de la presentación de su segundo disco, Florián Fernández Capello cuenta cómo fue grabar Todo/Nada, un disco que consolida un estilo que mezcla punk melódico, letras románticas, referencias al fuego y rock valvular.

Por Pablo Díaz Marenghi

Es un lugar común decir que el segundo disco de una banda es un disco definitorio. Pueden ser tanto el certificado de defunción de un grupo que dejó todo en sus comienzos o la revalidación de una propuesta sonora o artística. En el caso de los Callate Mark ocurre lo segundo. En 2013 sorprendieron con Balboa, un disco fresco y juvenil (tenían 17 años) con canciones potentes y bien rockeras (bajo el influjo del rock moderno alla Arctic Monkeys, la new wave y el punk de The Jam). Cuatro años después, Julián Gondell en batería, Tadeo Luna en voz, Laucha Rico Gómez en bajo y Florián Fernández Capello en guitarra se encuentran más grandes y más maduros. Madurar no es crecer pero, en su caso, demuestran en Todo/Nada (2017) una solidez tanto en el sonido como en las letras y en la composición. Por momentos se ponen más punk melódicos, como en “Se fue”, y otras veces más valvulares, como en “Corazón en llamas”. El britpop también resuena en “Prefiero así”.

Producidos por Tuta Torres (bajista de Babasónicos) le dieron forma a un disco de rock redondo, con letras sobre el desamor y con muchas referencias (casi inconscientes) al fuego y los incendios, que habla un poco de su pasión y de su intensidad. Algo que se manifiesta con fuerza en el vivo. Florián, uno de los principales compositores, habló con ArteZeta acerca de cómo trabajaron estas nuevas canciones, algunas anécdotas en el estudio y cómo les caen los comentarios que los definen como “la banda del hijo de Vicentico”.  

AZ: Pasaron cuatro años entre su disco anterior, Balboa (2013), y Todo/Nada (2017). Un tiempo considerable. ¿Por qué se tomaron este lapso entre un disco y otro? ¿Priorizaron los shows? 

Florián Fernández Capello: Grabamos el primer disco en 2013. Éramos muy chicos (teniamos 17). Llevábamos bastante tiempo tocando juntos porque arrancamos a los trece. Fue nuestro primer paso. Sentíamos que estábamos ya para hacer un disco. Después el hacer un segundo nos llevó más tiempo. También hubo algo de priorizar shows y salir a tocar y afianzarnos más en la parte del vivo que es con lo que mejor nos sentimos. Sentimos que teníamos que esperar el momento justo para hacer un segundo disco. Si bien quizás fue mucho tiempo, me parece que se dio como tenía que ser.

AZ: ¿Cómo trabajan el proceso de composición entre Laucha Rico Gómez y vos?

FFC: Con Laucha no tenemos un modo de trabajar que sea siempre igual. Por lo general componemos a veces por separado, a veces juntos. Vamos viendo cómo surge. A veces cuando necesito completar algo que me falta le pido ayuda a Laucha y a veces a la inversa. Más cerca de empezar a grabar un disco nos juntamos más seguido y redondeamos cositas que le quedaron a cada uno. En general vamos componiendo por separado y lo llevamos a la sala directamente. Con la banda le damos los toques finales.

AZ: El disco fue producido por Tuta Torres y mezclado por Héctor Castillo en Nueva York ,masterizado por Justin Weis (Trakworx) y grabado en Estudios Panda por Uriel Dorfman y en Estudios Romagnoli por Matías Cugat. ¿Cómo fue la influencia de cada uno de ellos? ¿Dónde lo notan?

FFC: A la hora de grabar el disco, se decidió armar un equipo confiable con gente muy querida. La idea era elegir para cada rol a la persona que nos parecía la mejor. Nos pareció interesante, porque a veces en un proceso de grabación de un disco uno está mucho tiempo haciendo algo y a veces llegas al final del disco perdiendo cierta objetividad. Acá funcionó de la mejor manera. Uri (Dorfman) grabó las baterías en Panda y lo hizo al 100%. Matias Cugat nuestro ingeniero de siempre, grabó las guitarras y logró un audio excelente. Sin la labor de Hector Castillo al frente del sonido el disco hubiera sido mucho menor. Creo que la persona a la que más le debemos es al Tuta Torres. Es el productor que se anima a probar absolutamente todo, fue para adelante a full, nos entendió, nos exprimió al mango y cada uno fue teniendo su aporte. Estuvo buenísimo que haya sido así, con un oído fresco entrando de afuera y aportando lo suyo. Son todos súper profesionales. A nosotros siempre nos encanta estar rodeados de gente que nos enseña. Es un aprendizaje constante y que más lindo que hacerlo con tu música

AZ: En “Corazón en llamas” cantan que “ya nadie nos para” y el sonido es potente, rock de guitarras furibundo, con reminiscencias al hardrock clásico y el rockabilly. ¿Se sienten con más confianza después de un tiempo recorriendo el under?

FFC: Si, obviamente. Tocar mucho te da mucha confianza. Obviamente que hayamos arrancado de bastante chicos y hayamos tocado bastante (y sigamos haciéndolo) en el under te hace crecer un montonazo y hace que lleguemos a la instancia de sacar un segundo disco con más seguridad. De todos modos confiamos siempre en nuestro proyecto, en nosotros mismos y desde el primer momento teníamos muy decidido que le íbamos a dar para adelante a full. El under es un fogueo que esta buenísimo y nos encanta tocar en esos lugares.

AZ: Durante mucho tiempo se habló de ustedes en la prensa como “La banda del hijo de Vicentico”. ¿Cómo se lo toman eso? ¿Creen que ya se liberaron, a fuerza de talento propio, de dicho mote?

FFC: Nosotros somos una banda que recién está empezando. Tenemos muchísimo por hacer, por trabajar, por crecer. La realidad es que si perdemos tiempo en ver cómo nos define la prensa o mismo la gente y como hablan de ese tema perdemos energía en algo que no nos cambia en nada. Para algunos lo seguiremos siendo, para algunos no lo habremos sido nunca, para otros estaremos cambiando esa situación. No es algo que nos parezca relevante. No le damos importancia y tampoco es algo que tratemos de ocultar. No le prestamos atención a eso.

AZ: Hay una cuestión con el fuego en el disco (el corazón en llamas, un incendio en mi cama, ¿Qué los inspira del fuego y los incendios?

FFC: Si, completamente. Cuando terminamos el disco, las canciones y empezamos a pensar en la tapa a todos nos surgió lo mismo: que hay una cosa muy presente del fuego y fue interesante. En general, casi todas las canciones son de Laucha o mías y por separado muchas letras hablaban de eso. Algo relativo al fuego nos marcó en esta época. Por eso también la tapa tiene fuego detrás. No sé particularmente que es. Es algo que visualmente nos parece atractivo. Esa cosa que tiene el fuego, como la intensidad o el calor, nos representa (sobre todo pensando en el show en vivo de la banda).

AZ: Incrementaron el sonido valvular de las guitarras ¿Cómo trabajan eso en el estudio y en el vivo? ¿Pensaron en incluir una segunda viola o confían en esa estructura? 

FFC: Nunca pensamos en incluir a nadie. Siento que vamos evolucionando tanto en el vivo como en el estudio. Quizás como el estudio es una situación que se da cada más tiempo uno tarda más en ir encontrando el modo pero nosotros ya sabemos cómo nos manejamos ahí y de que modo queremos construir para el disco. Después, a la hora del vivo, ya tenemos clarísimo como salimos y como hacemos para plasmar lo que tenemos en el disco. Obviamente que no suena 100% igual pero es algo que nos agrada y encontramos el modo de hacerlo. A veces nos tienta agregar algún instrumento, pero nunca para reemplazar algo que este en el disco.

todo nada callate mark

AZ: Se nota una madurez y una solidez en su propuesta sonora de un disco a otro. ¿Ustedes notan esto? ¿Qué diferencias ven entre este disco y el anterior? 

FFC: Si, lo notamos. Diferencias hay un montonazo: de audio, de toque, en las composiciones, en las letras. Nosotros crecimos mucho. El primer disco es una instancia donde estás aprendiendo mucho. Pasó mucho tiempo, crecimos y maduramos como personas y como músicos y obviamente se siente una diferencia muy grande. Es lindo escuchar el primer disco también y situarse en esa época de nuestras vidas.

AZ: “El otro lado” remite al rock industrial y a la new wave a pura potencia mientras que “Es verdad” es una balada acústica. ¿Por qué decidieron incluir esta mezcla de géneros y sonoridades? 

FFC: No podemos pensar de antemano los géneros de las canciones. Es algo que va saliendo y después vemos que es lo que le hace mejor al disco. “El otro lado” es un tema que representa mucho esta nueva etapa de la banda Y este disco. Además es un género en el que nos sentimos muy cómodos tocando. Tiene un audio súper original También es una canción que le hacía bien al disco. Estaba bueno que se bajara un poco la intensidad o que pasara algo distinto. La idea respecto a las canciones que elegimos fue que todas cumplieran un rol; que generaran algo bonito y agradable en la totalidad del disco.

AZ: Hay un lugar para el amor en sus letras ¿Cómo los atraviesa esto a la hora de escribir? 

FFC: En cierto punto uno casi siempre escribe desde el amor o el desamor. A la hora de ponerme a escribir una canción siempre me está atravesando eso. No necesariamente por una persona. Puede ser por un montón de cosas. No tenemos como reglas ni nada a la hora de escribir o decidimos escribir más sobre una cosa o sobre la otra. Está bueno poder conectar por un lado sensible tuyo y el amor es lo que más te mueve ahí. Esta bueno conectarse con eso y dejar que fluya.

AZ: Hablemos de influencias puntuales sobre este disco (discos, libros, películas, músicos en general).

FFC: Muchísimas, no sé si puntuales. Quizás uno no se inspira concretamente de lo que está leyendo o escuchando sino más bien de la energía y la estética que te transmiten ciertas obras o artistas. Recuerdo cuando estábamos grabando “La mitad del sol” y Tuta lo estaba produciendo a Tadeo en las voces. Le hizo escuchar como referencia el tema “Road Trippin´” de los Red Hot Chili Peppers. Es una banda que nos influencia mucho y justo habíamos visto hace poco un documental de ellos grabando Blood Sugar Sex Magic. Quería visualizar algo en referencia al sol, una puesta en escena, California y lo que significaba para los RHCP. El tema no tenía que ver puntualmente con lo que estábamos grabando y le sirvió de inspiración absoluta. Eso me pareció muy lindo. Tratamos de tomar las influencias así. Como cosas que te inspiren a hacer cosas. Después cada uno tiene sus referencias personales. Yo soy fanático de Paul Weller y The Jam. De hecho “Es verdad” está muy inspirado en esas canciones de The Jam más acústicas. Después otras cosas mas de rock moderno, como Blur, o el punk clásico de los Ramones también resuenan.

AZ: Se viene la presentación oficial del disco el 2/11. ¿Cómo se preparan?

FFC: Con mucho ensayo, como hacemos siempre. Somos de ensayar muchísimo y el show en vivo es una parte súper importante para nosotros. Se imaginarán que la presentación tiene un plus y lo tomamos como un show el cual hay que ponerle todavía un poquito más. Va a ser espectacular. Y muy especial también.//∆z

flyer callate mark

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