BAFICI 17: Tercera entrega

Seguimos cubriendo la Competencia Internacional, nos asomamos a la Argentina y recomendamos una que está en boca de todos: “la película iraní de vampiros”.

 Por Martín Escribano

El incendio (Competencia Oficial Internacional / Juan Schnitman, 2015)

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Se dice que mudarse es lo que genera más estrés luego de la muerte de un ser querido. Parece un enunciado cuestionable pero El incendio, primer largo de Schnitman en solitario luego de codirigir El amor (primera parte) y Grande para la ciudad, parece ser testimonio de ello. La demora en la firma de un contrato es el pasaje de ida al estallido de una pareja de treintañeros que, evidentemente, ya venía amenazando con hundirse. ¿Habrá tiempo para reparar el barco o lo único que queda es tocar fondo? Si bien la calidad de El incendio decae un poco con el correr de los minutos, el alto nivel de la actuación de Pilar Gamboa se mantiene estable de principio a fin. Todo ocurre en un día y con la intensidad de una pasión que se expresa en gritos, cortes, moretones y una memorable escena de sexo. Como dice el título en español de la película de John Boorman, Deliverance, la violencia está en nosotros. Y afuera también. En todas partes.

Placer y martirio (Competencia Oficial Argentina / José Celestino Campusano, 2015)

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¿Es un culebrón, un drama, una comedia? ¿Y ese título de película porno? ¿Campusano nos está tomando el pelo? Quien elija ver Placer y martirio se formulará alguna de esas preguntas mientras levanta la ceja mirando la pantalla con la expresión algo perdida. Seguramente también sienta un poco de placer y otro poco de martirio. La relación quizás sea fifty-fifty, un cincuenta y un cincuenta. Todo gira en torno a Delfina, una mujer superficial de clase alta que, aburrida de la vida que lleva como diseñadora, esposa y madre, establece un vínculo con el muy sincero y nada misterioso Kamil, que le dará todos los gustos a cambio de sexo. Las actuaciones decididamente acartonadas de todos los personajes indican que el director nacido en Quilmes, quien presentó Fantasmas de la ruta en el BAFICI anterior, no se ha tomado las cosas demasiado en serio. La película se tiñe de las características de su protagonista: es artificial, hueca, y justamente por eso nos reímos de ella. De ahí el martirio… y el placer.

A Girl Walks Home Alone at Night (Vanguardia y Género / Ana Lily Amirpour, 2014)

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¿Un western iraní? Sí. ¿Filmado en blanco y negro? También. ¿De vampiros? Por qué no. ¿Y con un gato que la rompe de principio a fin? Dale nomás. Filmada en Taft, California, pero hablada íntegramente en persa, esa joyita plástica que es A Girl Walks Home Alone at Night llegó a las salas porteñas luego de haber sido estrenada en Sundance, premiada en Sitges y triplemente nominada a los Independent Spirit Awards. Con su ópera prima en lo que a largos respecta, la inglesa Ana Lily Amirpour canta ¡presente! en la escena internacional y haríamos bien en no perderla de vista. Y es que esos pasajes de lentitud iraní en los que comulgan a la perfección banda sonora y fotografía hacen que Bad City y sus criaturas, entre las que se incluyen la hipnótica Sheila Vand (Argo) y la sensual Mozhan Marnò (House of Cards), sean una de las postales jarmuschianas de este festival. Y Masuka, el gato, la mascota que todos queremos tener. ¿No le pueden dar un premio?//z

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