20 años haciendo real el sueño imposible (segunda parte)

Continuación de la entrevista con Fósforo García de Pez, donde recuerda cuando daba clases de bajo y habla sobre el futuro próximo de la banda y del tan esperado box set.

Por Gabriel Feldman y Sebastián Rodríguez Mora
Foto por Florencia Videgain

Para la primera parte, click aquí.

AZ: Volviendo al tema de la búsqueda como banda, en este último tiempo lo que hacen y lo que hay del otro lado se equiparó, la estructura que no tenían antes ahora la tienen, organizando fechas más grandes.

Fósforo: Eso es por la cantidad de gente que va y estamos agradecidos de eso, hay una cuestión de ida y vuelta. También estamos arañando poder vivir de la música, yo sigo laburando en el CONICET y estoy por dejar. Tuvimos un par de meses de crisis en que sólo hicimos tres o cuatro shows, por junio y julio, que para nosotros es muy poco, y te juro que nos metimos en unos niveles de depresión como banda… Hay semanas que ni ensayamos, como en las vacaciones que siempre nos tomamos en enero, que desaparecemos de hacer cosas como banda y pasan dos o tres semanas y nos queremos cortar las pelotas, porque somos unos boludos que estamos acostumbrados a ensayar tres veces por semana siempre. La pasamos bien haciendo música.

AZ: Toda esta seguidilla de shows por el Interior es algo que parece que lo tenían casi pendiente. Se ve en Facebook que la gente los convoca de cualquier lado.

F: Estamos pudiendo tocar en cada vez más lugares, siempre quisimos hacer eso, tocar todo el tiempo y tocar en lugares nuevos. Ahora en diez días estamos en Santa Rosa en La Pampa, en Tres Arroyos y volvemos a Punta Alta. Después otro hacemos Zapala, Neuquén y Catriel.

AZ: Lo que queda en evidencia es que los 20 años no son de agotamiento, pareciera que mientras les dé el cuero y les pinte, esto puede seguir.

F: Mirá, todos nos imaginamos a nosotros mismos pudiendo llegar a viejos con la salud para seguir tocando, no me imagino haciendo otra cosa en mi puta vida. Me acuerdo cuando yo era pendejo y los Rolling Stones tenían 45 años y decía: “mirá estos viejos chotos no pueden tocar más, son unos dinosaurios”. Y a mí no hace mucho, hará unos diez años me empezó a caer la ficha, ves bandas post-sesenta tocando y la tienen atada. Yo me emocioné con la de los cubanos, la peli de “Buena Vista Social Club”. Fui al cine y me lloré todo porque no lo podía creer, la conexión que tienen con la música esos viejitos y cómo la rompían… Ahí decís, claro, ¡tienen un groove infernal porque lo tocan hace cuarenta y pico de años! A nosotros nos pasa como banda: con Pez estamos cada vez más cómodos musicalmente, en algún punto. Por suerte no parás nunca de aprender como músico y en cómo conectarte con el otro, entonces las cosas son cada vez más fáciles. A mí me gusta cada vez más cómo suena Pez, este año sonamos mejor que el año pasado, y todos los años va mejorando.

AZ: No sé si influye ahí la vuelta al trío, ser ustedes tres y nada más otra vez.

F: Sí, eso nos cambió definitivamente la energía. Estábamos súper asentados en el cuarteto con Pepo y cada vez sonaba mejor, estábamos muy cómodos en cómo estábamos tocando. Por cuestiones internas de la banda al final quedó un trío y los tres nos miramos diciendo “ahora qué hacemos, estamos muy rengos”. Encima Pepo no era un tipo que pasaba desapercibido, el tipo pelaba… “¿Y ahora qué hacemos? Bueno, ahora hay que ponerle huevo”. Ensayamos y a los 45 minutos dijimos listo, es así.

AZ: Enseguida tenían Bandera Negra.

F: Sí, al segundo ensayo ya empezamos de nuevo. Ese año nos habíamos propuesto no hacer nada nuevo, pero este último disco sale de la misma energía de reencontrarnos como trío, ver qué podíamos hacer. A todos nos exigió laburo porque todos tuvimos que modificar cosas, por eso decía que estábamos cómodos porque a ninguno nos involucraba gran esfuerzo nada, y readaptarnos al trío estuvo buenísimo, porque una vez que nos pusimos en otro plan energético nos gustó a los tres. Eso mismo lo seguimos usando, estamos haciendo nuevos temas para próximo material o lo que haya.

AZ: Respecto a eso, la gente está atenta a lo que circuló por ahí sobre un box set…

F: Sí, el box set está en el freezer. Para los 20 años no va a ser. Tenemos mucha gente laburando con nosotros por amor a la cosa y que es parte de nuestro equipo, y esta idea es más por iniciativa de ellos que nuestra… No sé cómo explicarlo, hay una cosa de auto homenaje que ya no sé si nos sentimos cómodos. Tenemos mucho más deseo puesto en tratar de editar en vinilo, o también cosas que irían adentro de ese box set pero sueltas. Ya el box set es una cosa muy cara, para súper fan demente que se va a gastar cuatro gambas… Nos parecía muy bombástico.

Tenemos ganas de editar en vinilo el último disco, estamos averiguando a ver si conseguimos alguna punta, algún despachante de aduana lo suficientemente pillo para que nos pueda entrar los vinilos, porque te podés comer el pijazo de mandarlos a fabricar afuera y que no los puedas pasar. En general las bandas que lo hicieron se los traen de afuera, pero nosotros como no viajamos… La cosa sería venir cada uno con quince o veinte vinilos encima, es un bardo. Depende la suerte que tengas en Ezeiza. Hemos pensado en traerlos ensobrados y hacer el arte de tapa acá, entonces no están terminados para vender.

AZ: Vos estás a full con la recopilación de discos.

F: ¿Con el vinilo? Sí, este año me pude comprar un amplificador que tenga entrada para la bandeja, la mandé a arreglar y cuando empecé a escuchar se me cayó la mandíbula al piso… Yo sé más o menos cómo es escuchar una batería desde al lado, y la escuchás en vinilo y suena a eso, el cd está comprimido. Está todo bien, escucho cds, pero el vinilo es otra cosa, está mucho más cerca de la posta, entendés, aparte desde mi experiencia, que compré vinilos hasta el ‘91 en que se dejaron de fabricar. Ahí empecé a comprar todo en cd, me mudé, quedó todo en lo de mis viejos, los vinilos era una cosa ahí tirada, adentro del placard.

AZ: Justo antes de que salga este Nueva Era, Viejas Mañas, salieron los discos nuevos de bandas como Almafuerte, Neil Young con Crazy Horse, Bad Brains y Off!, y hay ahí una influencia en el sonido, algunas de las canciones están marcadas.

F: Son todas bandas que nos gustan. No sé si hay una referencia directa. Estamos con una cosa medio pesada, la música que estamos haciendo así como trío nos rindió más por ese lado para esto que estuvimos haciendo. Ya de hecho estamos moviéndonos para otro lado. No lo habíamos pensado concientemente, salieron esos discos y los escuchamos bastante, sí.

AZ: El Temible Hongo Fusarium es recontra pesado y lo compusiste vos…

F: Ese tema me hace acordar, ojo, sin haber escuchado mucho, lo hice pensando en Maiden. Tiene esa cosa de cabalgata bien Maiden y después termina re Black Sabbath, cuando escuché el último disco de Black Sabbath dije “Chau, termina igual”.

AZ: A su manera, como ustedes tienen sus bandas que les tiraron data melómana, Pez también ha contribuido a eso, viendo cómo se los tiende a etiquetar –“son re progresivos, re tal banda”-, tantos cambios a lo largo de los discos ha hecho que la gente empiece a escuchar cosas distintas. No sé, un metalero no te escucha Greatful Dead ni en pedo, por dar un ejemplo de los cruces que Pez ofrece…

F: No sé, nosotros la música la vivimos siempre sin ghetto, estilo, esas cosas más ridículas que pasan. Cuando éramos chicos con Ariel nos gustaba Kiss y Queen, existía esa rivalidad y a ninguno de nosotros nos pasó eso, era una estupidez. Dejame River y Boca si querés, pero con la música es una estupidez. Me acuerdo Juanse de pendejo: “Los Beatles son unos muertos, los cagaría a trompadas”.

AZ: Bueno, es Pomelo (risas). ¿Cómo ves ahora a las bandas, les gusta lo que se está generando en la escena? Ustedes están tocando con un montón de bandas nuevas.

F: Sí, tocamos dentro de poco con Poseidótica, que es un bandón. Aparte el bajista, Martín (Rodríguez), fue alumno mío. Recuerdo pasarla para la mierda dando clases de bajo, porque el 80% eran pendejos que les gustaba la idea de verse rockeros con un bajo y en su puta vida me hacían un ejercicio, yo los detestaba. “¿Qué hiciste?” les preguntaba y era “no, no pude, tuve mucho para estudiar”, y entonces volvé la semana que viene, hermano. Era toda una cosa de remarla que los detestaba, en su mayoría. Tuve unos pocos buenos, pero era un bajo porcentaje de ellos que me tocaba en suerte, y uno era Martín que era un capo como alumno. Se armó Poseidótica y salieron los discos y a mí me da una cosa de orgullo, ¡éste sí que salió tocando!

AZ: ¿Diste mucho mucho tiempo clases?

F: Habré dado por cinco o seis años. En un momento me empezaron a venir unos alumnos que eran todos unas bestias. ¿Y qué querés que te enseñe? “No, yo veo cómo tocás…” me decían, y yo pensaba que capaz no lo sabía transmitir, ¡esos pibes me tenían que dar clases a mí! Hubo una seguidilla de esos que los saqué cagando porque me di cuenta que no podía dar más clase, tenía que tomar yo, digamos.

AZ: Viendo las bandas con las que están tocando en cada fecha y los FestiPez que organizan, pareciera que se está perdiendo esa idealización del que quiere tocar para la foto nada más, hay gente que está queriendo hacer música.

F: Sí, claro, yo te hablaba de una mayoría de alumnos que me venían, más que por Pez, por la pegatina con engrudo en la calle que decía “Clases de Bajo”. En épocas que estaba sin laburo era lo que podía hacer en ese momento, le ponía garra. Cuando empezaron a venir alumnos por Pez es que me pasó que me toquen pibes que tocaban mejor que yo y los sacaba cagando. Después, se está haciendo mucha música, en muchas direcciones distintas. Hay unos cuantos lugares para tocar acá, en La Plata o en el Interior y ves que están saliendo bandas buenas de todos lados, lo cual está buenísimo. Y son bandas que no van tras la zanahoria, que los agarre Pop Art y los ponga allá arriba.

AZ: Tampoco está habiendo mucha zanahoria ya…

F: Se siguen haciendo cosas a la vieja usanza. Hay bandas que están atrás de eso, que participan de esa forma de hacer las cosas y es respetable, es el camino que elige cada uno. Hay muchas bandas que están en la suya haciendo lo que se les canta el culo y con propuestas arriesgadas que a nosotros nos gustan mucho. Somos totalmente, completamente fanáticos de Fútbol, nos parece la mejor banda del mundo, yo los veo y no lo puedo creer que sean tan buenos. Y seguirán surgiendo bandas así, donde la cosa pasa por lo que hacés y no por todo el caretaje de la fotito o la pose. No lo vemos muy de cerca porque no somos muy salidores, así de ir a ver la escena, más bien somos unos muertos que vamos a ver a los amigos o a las bandas de las que somos muy fan.

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